
jueves, 9 de febrero de 2012
La Facultad de Economía de la UNAM y Palabra de Clío invitan a la presentación del libro; México una democracia en construcción

jueves, 5 de enero de 2012
Las Leyes Nuevas en el área maya

Conquista de Guatemala. Lienzo de Tlaxcala

Carlos I
Las Leyes Nuevas son el resultado de una serie de una serie de deliberaciones promovidas por la Corona entre teólogos y juristas que, oficialmente, tenían la finalidad de ocuparse "despacio de las cosas de las Indias, por la gran importancia dellas, ansí en lo tocante al servicio de Dios nuestro señor y aumento de su santa fe católica, como en la conservación de los naturales de aquellas partes, y buen gobierno y conservación de sus personas" [1] Es decir con esa legislación Carlos I quería otorgar un nuevo corpus que supliera las Leyes de Burgos de
1512, en cuanto a la regulación de las relaciones entre españoles e indígenas. Sin embargo, la intención detrás de la justificación de estas Leyes, era instaurar instituciones jurídicas y administrativas que aseguraran la presencia real y socavar el poder fáctico que tenían los conquistadores-encomenderos en las Indias. Mas las repercusiones que tuvieron las Leyes Nuevas no fueron las mismas para todas las Colonias. En el caso del área maya podemos mencionar las siguientes:
[1]Nuevas Leyes y Ordenanzas de las Indias, dadas por Carlos I, fechadas en Barcelona, el 20 de noviembre de 1542. El texto está incluido de manera integra en: A. Rafael Flores Hernández: La protectoría de indios durante el Siglo XVI.
Las Leyes Nuevas de 1542

Esclavitud africana. Hulton Deutsch Collection

Fray Bartolomé de Las Casas tuvo enfrentamientos
con los vecinos españoles de
Ciudad Real de Chiapa motivados por la aplicación de las Leyes Nuevas.
Referencias bibliográficas
sábado, 3 de diciembre de 2011
Un acercamiento historiográfico a la guerra civil inglesa.

Dentro de las llamadas Revoluciones Burguesas, el conflicto entre
Mauricio Flamenco Bacilio
viernes, 30 de septiembre de 2011
El barrio de Tultenco en el campan de Zoquipa.

martes, 30 de agosto de 2011
Tecuichpo-Isabel Moctezuma.
Por Maru Herrera
.La historia que ahora contamos es la de una mujer, Tecuichpo, hija de Moctezuma, el gran tlatoani de México-Tenochtitlan, de la cual nos llega noticia en tanto su condición noble y su protagonismo indiscutible en la trama de las relaciones de empoderamiento, que tanto aztecas como españoles, manejaban bajo principios compartidos de sociedades gobernadas por hombres.
Todo parece indicar que Tecuichpo nació dentro de los dos primeros años del siglo XVI, su nombre en náhuatl quiere decir “hija del señor”, muy acorde a su origen, en tanto, además de ser hija de Moctezuma, su madre Tezalco, era hija de Ahuizotl, el tlatoani de México, antecesor de Moctezuma, por lo cual, en Tecuichpo su nobleza se confirmaba en ambas ascendencias. La niñez de Tecuichpo trascurrió dentro de la corte de su padre y compartió la gloria del poderío alcanzado por él y sus predecesores, así mismo, gozó del especial cariño que le reservó y del cual existe testimonio, pero también, se sometió a los rigores de la severidad que la tradición y Moctezuma dictaban para la juventud de su nación.
En 1519, Tecuichpo tendría cerca de 18 años y era viuda, en tanto, la habían casado con Atliscaci, hijo de Ahuítzotl, su tío materno, hermano de su madre, quien ostentaba un alto rango militar y murió, probablemente, en víspera de la conquista. En este año, Cortés y sus hombres llegaron a Tenochtitlan, en donde permanecieron por siete meses, de noviembre de 1519 a junio de 1520, en ocupación relativamente pacífica, sólo alterada por la aprehensión de Moctezuma y finalmente, por la matanza que Pedro de Alvarado hizo de nobles aztecas en el Templo Mayor, que ocasionó el inicio de las hostilidades que llevarían al sitio de los españoles dentro del palacio en donde se albergaban, así como a la muerte de Moctezuma.
Cortés dejó constancia en documentos posteriores a esta fecha, que encontrándose Moctezuma herido, le pidió tomara a cargo a tres hijas suyas, que las hiciera bautizar, enseñara la doctrina cristiana, mencionando especialmente a la mayor, la cual, se piensa, se trataba justamente de Tecuichpo. En la huida de Cortes y sus ejércitos, Tecuichpo logró regresar con los suyos. En la ciudad el Consejo eligió como nuevo tlatoani a Cuitláhuac y decidió, al mismo tiempo, su matrimonio con Tecuichpo para legitimar su derecho al trono. La princesa tenía entonces alrededor de 19 años y se casaba, nuevamente, con un tío, ahora hermano de su padre, quien era tlatoani de Iztapalapa hasta entonces y líder del grupo que se opuso al recibimiento pacífico de Cortés y sus ejércitos.
Durante varios meses, desde Tlaxcala Cortés preparó el asalto a Tenochtitlan, Cuitláhuac, hizo lo propio para la defensa de la ciudad, pero lo sorprendió la muerte por viruela, enfermedad traída de España, qué arrasó con gran parte de la población originaria. Tecuichpo, quedó viuda por segunda vez, sin embargo, su protagonismo no terminó ahí, Cuauhtémoc fue elegido nuevo emperador y también legitimó su nombramiento, casándose con ella.
El 30 de mayo de 1521, Cortés le puso sitio a la ciudad, los mexicas y tlatelolcas resistieron los embates armados hasta el 13 de agosto, cuando Cuauhtémoc tratando de romper el cerco, fue sorprendido y aprehendido; iba acompañado por un grupo de leales y familiares, entre ellos, Tecuichpo, para la cual pide a su captores, le respeten la vida. Terminada la contienda, Cortés se estableció en Coyoacán y mantuvo con él a los principales cautivos, desde luego, a Cuauhtémoc y a Tecuichpo quienes fueron bautizados, él como Don Hernando Alvarado Cuauhtémoc y ella, Isabel Moctezuma.
En la fallida expedición a las Hibueras que Cortés encabezó en 1524, sabido es, que ejecutó a Cuauhtémoc, tras acusarlo de conspirar contra él, quedando viuda Isabel por tercera ocasión. Cortés regresó a México el 19 de junio de 1526, retomó sus puestos solamente por ocho días, porque acusado de varios cargos fue sometido a un juicio de residencia. Como último acto de gobierno, Cortés hizo donación de tierras a las hijas de Moctezuma, concediendo a Isabel y sus descendientes los beneficios e ingresos del reino de Tacuba, así como de varias poblaciones más pequeñas. Esta donación sirvió, al mismo tiempo, como dote y arras de Isabel en el matrimonio que Cortés determinó con Alonso de Grado, mismo que se llevó a cabo el 27 de junio del mismo año, otorgándole al novio el cargo visitador general de la Nueva España, con la tarea de garantizar la cristianización de los indios y su buen trato, ordenada por el rey español. Tarea que le ganó la animadversión de aquellos españoles que no cumplieron con el precepto y dio lugar a sospechar un acto criminal en su muerte, ocurrida a pocos meses de su nombramiento en circunstancias poco claras, incluso, algunos autores recientes afirman que Cortés conspiró para matarle.
Isabel nuevamente quedó viuda, pero no libre, su alta condición la convirtió en pieza clave en la configuración de las fuerzas del poder del país en ciernes, se le consideraba la heredera de Moctezuma, tanto por los indígenas que se refugiaban en este menguado residuo de autoridad tradicional, como por Cortés, que la utilizó para ejemplo de sometimiento y control de los vencidos y así, la llevó a vivir a su casa y la hizo su concubina
De esta relación, Isabel quedó embarazada, pero Cortés no estuvo dispuesto a reparar la honra tomada, por lo que la casó con Pedro Gallego de Andrada, un extremeño llegado a Veracruz con Pánfilo de Narváez, quien aceptó cargar con el paquete y con la herencia. Nació una niña, Leonor de Cortés Moctezuma, quien fue entregada por su padre, Hernán Cortés, a su primo Juan Altamirano, que cuidó de ella hasta su matrimonio.
Hacia 1529, nació en Tacuba un hijo varón de Isabel y Pedro, Juan Gallego Moctezuma. Un año después, Pedro Gallego murió de “muerte natural”, como se decía entonces, para descartar cualquier muerte violenta. Cortés no estaba en México, quizá por esto, en esta ocasión, no intervino en la selección del nuevo marido de Isabel: Juan Cano de Saavedra quien era natural de Cáceres en 1502, quien llegó a la Nueva España también con Pánfilo de Narváez, tomar el partido de Cortés y participar en la toma de Tenochtitlan y de otras provincias. Por sus servicios recibió una pequeña encomienda. El casamiento se realizó en la primavera de 1532, Isabel tenía alrededor de 30 años y es significativa su elección para marido de un español sobre un connatural sin presión alguna registrada.
No hay datos de Isabel a partir de este año, solo sabemos del nacimiento de cinco hijos con Juan Cano: Juan, Pedro, Gonzalo, Isabel y Catalina. En julio de 1550, Isabel murió de “muerte natural, por su testamento quedó constancia de su conversión al cristianismo, al menos de manera oficial, al declarar “En nombre de la Santissima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, tres personas e vn solo Dios verdadero que vive e reyna por siempre sin fin, amen. Y a honor y gloria y alabaca de Nuestra Señora la Virgen Maria a quien tengo por mi señora y abogada”.
Isabel al morir tenía cerca de 50 años, de los cuales, 20 correspondieron a su primera vida y 30 a la segunda, conservando estatus y riqueza; tal circunstancia la obligó a someterse a un proceso de aculturación, que al igual que millones de indígenas a lo largo del siglo XVI y aún después, lo vivieron y lo sufrieron, los más sucumbieron en el camino, algunos de ellos arrastrados involuntariamente a su muerte, otros optando por ella, despreciando la derrota y la subsecuente integración como única alternativa de vida; y otros, los menos, lo que sobrevivieron a la conquista, por su fuerza o por su suerte, sobrevivieron, así mismo, al tránsito histórico, dando paso al mestizaje constitutivo de nuestra idiosincrasia actual. Tecuichpo-Isabel se inscribe en esta última categoría, y como muchos más, requirió de un riguroso y doloroso proceso de adaptación para lograrlo. Un pasado detenido, y una nueva esperanza para el futuro… otra historia.
Martínez, José Luis, Hernán Cortés, 2a reimpresión, México, FCE, UNAM, 1009 pp., ils, grafs.
Pérez-Rocha, Emma, Privilegios en lucha: la información de doña Isabel Moctezuma, México, Instituto de Antropología e Historia, 1998, 289 pp.
Prescott, Williams H., Historia de la Conquista de México, México, Porrúa, 1985, CLIV-770 pp., mapas, ils, facs., (Sepan Cuantos).
miércoles, 3 de agosto de 2011
La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y Palabra de Clío, Asociación Civil de Historiadores Mexicanos. Invitan
miércoles, 27 de julio de 2011
Bartomeu Costa-Amic. El centenario de un "aventurero con un heroísmo secreto¨. (1911-2002)


Bartomeu Costa-Amic. El centenario de un “aventurero con un heroísmo secreto”.1 (1911-2002)
Conocí a Bartomeu Costa-Amic en el Orfeó Català de la Ciudad de México. No recuerdo haber tenido alguna conversación directa con él, mis recuerdo más frescos se remontan a cuando fue presidente del Orfeó y a los dos cursos de historia de México que organizó con el Profesor Horacio Espinosa Altamirano, y que me influyeron para continuar con la idea de que terminando mi carrera de administración haría la de historia. Hoy en agradecimiento quisiera dedicarle estas líneas para festejar los cien años de un hombre que cómo lo describió Fabienne Bradu, llevó una vida de trabajo y de esfuerzo con un heroísmo secreto.
Catalán de nacimiento, fue militante del Bloque Obrero y Campesino y del Partido Obrero de Unificación Marxista. (POUM) Llegó a México por primera vez en 1936, infiltrado en un equipo de béisbol, que tenía también como objetivo promover y obtener apoyo en favor de la República Española. Costa – Amic en particular tenía una misión, traía una carta de Andreu Nin 2 dirigida al presidente Lázaro Cárdenas, en donde se le solicitaba a éste autorización para darle asirlo a León Trotsky y a su esposa Natalia Sedova. 3 Cuenta Costa- Amic, que una vez que tuvo una breve entrevista con Lázaro Cárdenas dejó México y no volvería hasta 1940 con la oleada de exiliados españoles que llegó a nuestro país como consecuencia de la derrota de la segunda República Española en 1939.
Costa- Amic se desempeñó profesionalmente en el mundo editorial, participó en varios proyectos, siendo uno de los más importantes, la impresión de la colección “Biblioteca Catalana”.
La espuela que impulsó la colección fue –según explica el mismo Costa– la noticia de una quema de 18.000 libros, todas obras clásicas de la literatura catalana, que los gobernantes franquistas habían celebrado en Barcelona. Inmediatamente, Costa decidió movilizarse contra este renacimiento de la inquisición y pidió a
Entre el año de 1948 y 1954 Costa- Amic estuvo viviendo en Guatemala donde trabajo en la editorial de
Núria Galí Flores
México, D.F., 25 de Julio de 2011
[1] Tomado de una idea del artículo: Fabienne Bradu, “Bartomeu Costa – Amic”, Vuelta, México, No. 253, Diciembre de 1997, p.41.
[2] En ese momento, Andreu Nin era Consejero de Justicia del Gobierno Catalán Autónomo,
[3] Para ampliar esta información se recomienda leer el artículo de Fabienne Bradu y cómo se maneja otra versión sobre la entrada de Trotsky a nuestro país, qué es la más conocida, se recomienda dar una rápida leída al artículo de Olivia Gall en: Pablo Yankelevich, (Coor.) México, país refugio. La experiencia de los exilios en el siglo XX., Olivia Gall, “Un solo visado en el planeta para León Trotsky”, México, PyV / CONACULTA / INBA, 2002, pp. 63-89.
[4] Información tomada de: Teresa Férriz, “Bartomeu Costa-Amic, el editor catalán de México”, Cataluña desde los Trópicos. Las letras catalanas desde el exilio en México, UOC - UAB, Generalitat de Catalunya, Barcelona, http://lletra.uoc.edu/exili/esp/noms/bcostaamic/index.html, Julio 2011. También se puede consultar, Teresa Férriz Roure, La edición catalana en México, Zapopan Jalisco, El Colegio de Jalisco, 1998.
[5] Ibidem, p. s/n.
A. Fotografía tomada de: Memoria Gráfica de la Emigración Española a través de la revista Carta de España. http://memoriagrafica.xn--cartadeespaa-khb.es/index.php?album=2906&pg=3
B. Imagen tomada de: Cataluña desde los trópicos. Las letras catalanas del exilio México. http://lletra.uoc.edu/exili/esp/noms/bcostaamic/index.html