jueves, 9 de febrero de 2012

La Facultad de Economía de la UNAM y Palabra de Clío invitan a la presentación del libro; México una democracia en construcción



La Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México y Palabra de Clío, Asociación Civil de historiadores mexicanos.


Invitan a la presentación de los libros:
México un democracia en construcción I y II.

La cual se llevará a cabo en la Facultad de Economía, sala: Silva Herzog el 16 de febrero del 2012 a las 12: 00 horas.

Se contará con los siguientes presentadores:
Dr Leonardo Lomelí
Flor de María Balboa
Amanda Cruz Márquez
Rafael Luna Rosales.




jueves, 5 de enero de 2012

Las Leyes Nuevas en el área maya

A. Rafael Flores Hernández. Facultad de Estudios Superiores Acatlán / Palabra de Clío A.C.

Desde la llegada de los europeos a América, no podemos comprender la historia de los pueblos originarios sin considerar su relación con los conquistadores y las instituciones sociales, religiosas, económicas o jurídicas traídas del Viejo Mundo. Por ello, en este breve trabajo nos ocupamos del papel que desempeñó la legislación colonial en la historia de los pueblos mayas.


Conquista de Guatemala. Lienzo de Tlaxcala


Para el área maya la década de 1540 fue una época de importantes cambios. En las montañas de Guatemala y Chiapa la presencia de los colonos españoles comenzaba su consolidación, luego de la conquista de estas regiones en los años veinte del siglo XVI. En cambio, en las tierras bajas de Yucatán apenas los invasores conseguían establecer asentamientos permanentes desde los cuales podrían someter a la población indígena. De igual manera, en esa épocalos dominicos y franciscanos comenzaban sus recorridos sistemáticos con la intención de convertir a los mayas a la fe de Cristo.
No sólo los religiosos y conquistadores apuntalaban sus propios proyectos, ya que otro grupo de españoles, los funcionarios reales, reorganizaban la incipiente colonia con instituciones que fortaleceríanla presencia de su majestadCarlos I de España (mejor conocido como el emperador Carlos V de Alemania). Como parte de este proyecto, se redactaron las Leyes Nuevas de 1542, las cuales establecían las pautas a seguir para las Audiencias de las Indias,por lo que contribuyeron en gran medida a la organización de las colonias en la América Central.


Carlos I

Las Leyes Nuevas son el resultado de una serie de una serie de deliberaciones promovidas por la Corona entre teólogos y juristas que, oficialmente, tenían la finalidad de ocuparse "despacio de las cosas de las Indias, por la gran importancia dellas, ansí en lo tocante al servicio de Dios nuestro señor y aumento de su santa fe católica, como en la conservación de los naturales de aquellas partes, y buen gobierno y conservación de sus personas" [1] Es decir con esa legislación Carlos I quería otorgar un nuevo corpus que supliera las Leyes de Burgos de

1512, en cuanto a la regulación de las relaciones entre españoles e indígenas. Sin embargo, la intención detrás de la justificación de estas Leyes, era instaurar instituciones jurídicas y administrativas que aseguraran la presencia real y socavar el poder fáctico que tenían los conquistadores-encomenderos en las Indias. Mas las repercusiones que tuvieron las Leyes Nuevas no fueron las mismas para todas las Colonias. En el caso del área maya podemos mencionar las siguientes:

[1]Nuevas Leyes y Ordenanzas de las Indias, dadas por Carlos I, fechadas en Barcelona, el 20 de noviembre de 1542. El texto está incluido de manera integra en: A. Rafael Flores Hernández: La protectoría de indios durante el Siglo XVI.


Las Leyes Nuevas de 1542


En el documento de 1542 se ordena que en la frontera entre Guatemala y Nicaragua se funde una Audiencia, que en ese entonces se denominará de los Confines y posteriormente se conocerá como la Audiencia de Guatemala.Esta Audiencia, además de sus facultades como tribunal de apelaciones, tendría a su cargo la gobernación de las provincias sujetas a su jurisdicción, por lo que se convertiría en la máxima autoridad colonial en Centroamérica; al mismo tiempo la Corona se aseguró de implantar su autoridad al nombrar a dicho órgano como Audiencia pretoriana, es decir, que no dependía de ninguna otra autoridad más que la del propio rey. De esta manera, toda el área maya quedó bajo la jurisdicción de la Audiencia de los Confines.
Con las Leyes Nuevas se prohibió la esclavitud indígena en general. Con ello la Corona pretendía terminar con una serie de prácticas a través de las cuales los españoles habían esclavizados a los indígenas, lo que había tenido nefastas consecuencias para la población originaria. Aunque cesó en gran medida el herraje de indios, pocos años después, en 1558, los pueblos mayas fueron testigos de una revocación por parte de la Corona en esta legislación, pues permitió que los españoles que marcharan en contra de los lacandones pudieran obtener como botín de guerra esclavos indígenas.
Sin embargo, más allá de este episodio en la Guerra del Lacandón, podemos señalar que este punto de las Leyes Nuevas se hizo efectivo, lo cual tuvo como consecuencia el tráfico de esclavos africanos hacia América. La llegada de población proveniente de África ocupó también un papel relevante en la historia colonial del área maya. Sin embargo, en esta región, existían otras formas de servidumbre por medio de las cuales los españoles podían hacerse de la fuerza de trabajo de los mayas, la más importante de ellas la encomienda, por lo cual la presencia de esclavos no fue tan numerosa como en otras colonias.



Esclavitud africana. Hulton Deutsch Collection

Aunque la supresión del régimen de encomiendas era parte fundamental en las Leyes Nuevas, pues éste era el principal obstáculo para que el rey tomara directamente bajo su potestad a la población nativa, en el área maya no se logró la aplicación de esta sección de las Leyes. Ello se debió a que los colonos amenazaron con abandonar las villas fundadas si se les quitaban sus encomiendas, pues alegaron que la tierra era tan pobre que no podían seguir ahí si se les quitaba su único sostén. La Corona dio marcha atrás en sus pretensiones de eliminar la encomienda en el distrito de la Audiencia de los Confines, y es justo ahí donde encontramos la razón por la que en esta región las encomiendas se perpetuaron durante toda la época colonial.
Con la aplicación de la nueva legislación también se regularon otras formas de servidumbre indígena como la que sufrían los tamemes (cargadores) o quienes servían como naborías (servidumbre doméstica). Además los tributos fueron regulados, lo cual fue un gran alivio para los pueblos mayas. Al respecto señala el Memorial de Sololá, libro escrito por mayas caqchikeles de Guatemala:
Durante este año [1549] llegó el señor presidente [de la Audiencia] Cerrado[Cerrato] cuando todavía estaba aquí el señor licenciado Pedro Ramírez. Cuando llegó condenó a los castellanos, dio libertad a los esclavos y vasallos de los castellanos, rebajó los impuestos a la mitad, suspendió los trabajos forzados e hizo que los castellanos pagaran a los hombres grandes y pequeños. El señor Cerrado alivió verdaderamente los sufrimientos del pueblo. Yo mismo lo vi ¡oh hijos míos!
Si bien las Leyes Nuevas significaron un avance para aliviar la situación de los pueblos indígenas a través del establecimiento de un tribunal al cual podían acudir a quejarse del trato que les daban los españoles, la supresión de la esclavitud, y la regulación de otras formas de trabajo forzoso para los mayas, resulta importante decir queen muchos casos no tuvieron un alcance real, pues dependieron de la voluntad de las autoridades españolas por aplicarlas. Al final, la cuestión no se circunscribía a la aplicación o no de una legislación, sino que el problema de fondo estribaba en un régimen colonialista que se basaba en la explotación de los pueblos indígenas.


Fray Bartolomé de Las Casas tuvo enfrentamientos

con los vecinos españoles de

Ciudad Real de Chiapa motivados por la aplicación de las Leyes Nuevas.




Referencias bibliográficas


Flores Hernández , A. Rafael: La protectoria de indios durante el Siglo XVI. México, Plaza
y Valdés, 2010.
Memorial de Sololá o Anales de los cakchiqueles. Traducción directa del original,
introducción y notas de Adrián Recinos. Guatemala, Piedra Santa, 2006.








sábado, 3 de diciembre de 2011

Un acercamiento historiográfico a la guerra civil inglesa.


Dentro de las llamadas Revoluciones Burguesas, el conflicto entre la Corona y el Parlamento inglés en el siglo XVII resultó un hecho fundamental para el establecimiento del Estado Moderno. La obra Un acercamiento historiográfico a la guerra civil inglesa, expone las causas y acontecimientos relevantes de esta lucha armada entre 1642 y 1649; así como también en las décadas subsecuentes. El libro incluye además un análisis crítico en torno a algunos de los textos y autores sobre la guerra civil inglesa a lo largo del tiempo.

Mauricio Flamenco Bacilio

viernes, 30 de septiembre de 2011

El barrio de Tultenco en el campan de Zoquipa.


El barrio de Tultenco en el campan de Zoquipa.
Maru Herrera
El barrio de Tultenco tiene su origen en la época prehispánica al ser una de las isletas ubicadas en el lago de Texcoco al sur-este de la isla de mayor tamaño, en la que en 1324 fundaran los aztecas México-Tenochtitlan, que con el tiempo incorporó a su territorio a Tultenco y varias islas más, mediante la construcción de chinampas, alcanzando la ciudad gran esplendor y tamaño.
La isla-ciudad estaba organizada en cuatro grandes barrios o campan separados por calzadas: Moyotlan, Atzacoalco, Cuepopan y Zoquipan. Tultenco formó parte del Barrio de Zoquipan también llamado de Teopan o Xochimilco.
En el siglo XVI Zoquipan, partiendo de la parte oriente del Templo Mayor, llegaba hasta las actuales calzadas de Chabacano al sur, la Viga al este y San Antonio Abad al poniente. En los 300 años de vida de la ciudad azteca, el barrio fue importante por contener en su lado oriente los embarcaderos que comunicaban a Tenochtiltlan con Texcoco y el canal proveniente de Ixtapalapa y Tlahuac. Y por su lado poniente la calzada de Iztapalapa que comunicaba a la ciudad con los poblados ribereños sureños y con los de los actuales estados de Morelos y Guerrero hasta la costa del Pacífico y tomando la ruta de oriente, hacia el golfo de México.
Durante la conquista, el barrio de Zoquipa fue destruido y murieron gran parte de sus habitantes, igual que el resto de la ciudad.
Sobre sus ruinas de Tenochtitlán Hernán Cortés decidió emplazar la nueva. En su traza se proyectó dejar los predios más cercanos al centro para la población española en una superficie cuadrada, a partir de la cual se conservaron las calzadas y los cuatro barrios prehispánicos con sobrenombres cristianos: San Juan Moyotlan, San Sebastián Atzacoalco, Santa María Cuepopan y San Pablo Zoquipan.
Durante la época virreinal el barrio creció poco, sin embargo, la presencia del rastro oficial de la ciudad, favoreció el surgimiento y desarrollo de una actividad productiva-comercial relacionada con el ramo y de una población que se le conoció como el de los “rastreros”, misma que se avecindó al hospital de de San Antonio Abad, a la iglesia de Santa Cruz Acatlán y a la garita de San Antonio Abad, ubicado este conjunto al sur del barrio de san Pablo y a la vera de la antigua calzada de Iztapalapa, que durante esa etapa, cambio por varios nombres, correspondiendo a este tramo, el de calzada de San Antonio Abad.
De manera paralela, prevalecieron algunos de los asentamientos prehispánicos y surgieron otros congregados en capillas como Santa Crucita, San Francisco Tultenco, la Concepción Ixnahualtongo, la Resurrección, San Esteban, La Candelaria, éstas dos últimas desaparecidas actualmente.
También en la época virreinal, una vez consolidado el canal de la Viga, que corre de sur a norte hacia el oriente de la zona, se instaló en sus orillas una población de carácter rural, dedicada en su gran mayoría a la navegación debido a la gran afluencia de tráfico que circulaba por el canal, al que le fue adosado un paseo a finales del siglo XVIII, que atrajo un importante número de visitantes, a partir de entonces y hasta las primeras décadas del siglo XX.
En el México Independiente se incrementó la actividad manufacturera en la zona: en el antiguo Hospital de San Antonio Abad, se instaló un obraje de hilados y tejidos que se trasformó en una de las fábricas más importantes del ramo de la ciudad. Surgieron otros talleres similares que se agregaron a los existentes del ramo de la curtiduría, a los que se incorporó la C.O.V.E, una gran cooperativa de origen francés que congregó una población subsidiaria. En el siglo XIX también se instalaron sobre la orilla oriente del canal de la Viga varias fábricas de gran producción que marcaron la zona como industrial, tales como la de alcohol “La Gran Unión”, la de ácidos “La Viga-Baisk Felix y Cia.” y la de casimires “La Victoria, S. A.”
De mediados del siglo XIX, también data la introducción de trenes con dos rutas principales en el barrio. La primera fue la del tren que saliendo del zócalo, pasaba por San Antonio Abad rumbo a Xochimilco y Tlapan. La segunda, la ruta que circulando por la calle de Topacio iba a San Rafael Atlixco y cuya terminal estaba sobre Fray Servando Teresa de Mier. Posteriormente, se hizo circular por la vera del canal de La Viga el tranvía que iba a Iztapalapa.
A pasar de la presencia fabril y del ferrocarril, en la primeras décadas del siglo XX en la mayor parte de la zona, los núcleos urbanos eran aislados y reducidos, hubo que esperar hasta la mitad del siglo, en conformidad con los fenómenos migratorios internos del país a partir de la Revolución, al incremento de la población nacional y a la reconversión paulatina de la población de rural a mayormente urbana, para que se iniciara el poblamiento progresivo de la zona hasta alcanzar su total ocupación cerca de la sexta década del siglo; conformándose varias colonias de clase media y popular, desde donde, algunos de sus integrantes, se hicieron trabajadores de pequeñas y medianas industrias que se agregaron a las anteriores y cuyos nombres perpetúan parte de la historia del lugar:
· Colonia Asturias y Nueva Asturias, por el parque de futbol que estuvo en la calzada Chabacano.
· Colonia Vista Alegre, por la plaza de toros que estuvo en calzada San Antonio Abad y avenida del Taller.
· Colonia La Esperanza, por el barco de vapor que circuló por el canal de La Viga con ese nombre.
El barrio de Tultenco hacia el sur del antiguo campan de Zoquipa, congrega a recientes y antiguos vecinos, ambos sólidamente arraigados, formando una comunidad con identidad, pertenencia y un fuerte sentido barrial, heredados de antaño.
Documentación: Taller de rescate de la memoria histórica. Barrio de Tultenco.
Imagen: México-Tenochtitlan. Reeconstrucción esquemática 1325-1519. Interpretación de M. Carrera Stampa.




martes, 30 de agosto de 2011

Tecuichpo-Isabel Moctezuma.




Por Maru Herrera

.La historia que ahora contamos es la de una mujer, Tecuichpo, hija de Moctezuma, el gran tlatoani de México-Tenochtitlan, de la cual nos llega noticia en tanto su condición noble y su protagonismo indiscutible en la trama de las relaciones de empoderamiento, que tanto aztecas como españoles, manejaban bajo principios compartidos de sociedades gobernadas por hombres.

Todo parece indicar que Tecuichpo nació dentro de los dos primeros años del siglo XVI, su nombre en náhuatl quiere decir “hija del señor”, muy acorde a su origen, en tanto, además de ser hija de Moctezuma, su madre Tezalco, era hija de Ahuizotl, el tlatoani de México, antecesor de Moctezuma, por lo cual, en Tecuichpo su nobleza se confirmaba en ambas ascendencias. La niñez de Tecuichpo trascurrió dentro de la corte de su padre y compartió la gloria del poderío alcanzado por él y sus predecesores, así mismo, gozó del especial cariño que le reservó y del cual existe testimonio, pero también, se sometió a los rigores de la severidad que la tradición y Moctezuma dictaban para la juventud de su nación.

En 1519, Tecuichpo tendría cerca de 18 años y era viuda, en tanto, la habían casado con Atliscaci, hijo de Ahuítzotl, su tío materno, hermano de su madre, quien ostentaba un alto rango militar y murió, probablemente, en víspera de la conquista. En este año, Cortés y sus hombres llegaron a Tenochtitlan, en donde permanecieron por siete meses, de noviembre de 1519 a junio de 1520, en ocupación relativamente pacífica, sólo alterada por la aprehensión de Moctezuma y finalmente, por la matanza que Pedro de Alvarado hizo de nobles aztecas en el Templo Mayor, que ocasionó el inicio de las hostilidades que llevarían al sitio de los españoles dentro del palacio en donde se albergaban, así como a la muerte de Moctezuma.

Cortés dejó constancia en documentos posteriores a esta fecha, que encontrándose Moctezuma herido, le pidió tomara a cargo a tres hijas suyas, que las hiciera bautizar, enseñara la doctrina cristiana, mencionando especialmente a la mayor, la cual, se piensa, se trataba justamente de Tecuichpo. En la huida de Cortes y sus ejércitos, Tecuichpo logró regresar con los suyos. En la ciudad el Consejo eligió como nuevo tlatoani a Cuitláhuac y decidió, al mismo tiempo, su matrimonio con Tecuichpo para legitimar su derecho al trono. La princesa tenía entonces alrededor de 19 años y se casaba, nuevamente, con un tío, ahora hermano de su padre, quien era tlatoani de Iztapalapa hasta entonces y líder del grupo que se opuso al recibimiento pacífico de Cortés y sus ejércitos.

Durante varios meses, desde Tlaxcala Cortés preparó el asalto a Tenochtitlan, Cuitláhuac, hizo lo propio para la defensa de la ciudad, pero lo sorprendió la muerte por viruela, enfermedad traída de España, qué arrasó con gran parte de la población originaria. Tecuichpo, quedó viuda por segunda vez, sin embargo, su protagonismo no terminó ahí, Cuauhtémoc fue elegido nuevo emperador y también legitimó su nombramiento, casándose con ella.

El 30 de mayo de 1521, Cortés le puso sitio a la ciudad, los mexicas y tlatelolcas resistieron los embates armados hasta el 13 de agosto, cuando Cuauhtémoc tratando de romper el cerco, fue sorprendido y aprehendido; iba acompañado por un grupo de leales y familiares, entre ellos, Tecuichpo, para la cual pide a su captores, le respeten la vida. Terminada la contienda, Cortés se estableció en Coyoacán y mantuvo con él a los principales cautivos, desde luego, a Cuauhtémoc y a Tecuichpo quienes fueron bautizados, él como Don Hernando Alvarado Cuauhtémoc y ella, Isabel Moctezuma.

En la fallida expedición a las Hibueras que Cortés encabezó en 1524, sabido es, que ejecutó a Cuauhtémoc, tras acusarlo de conspirar contra él, quedando viuda Isabel por tercera ocasión. Cortés regresó a México el 19 de junio de 1526, retomó sus puestos solamente por ocho días, porque acusado de varios cargos fue sometido a un juicio de residencia. Como último acto de gobierno, Cortés hizo donación de tierras a las hijas de Moctezuma, concediendo a Isabel y sus descendientes los beneficios e ingresos del reino de Tacuba, así como de varias poblaciones más pequeñas. Esta donación sirvió, al mismo tiempo, como dote y arras de Isabel en el matrimonio que Cortés determinó con Alonso de Grado, mismo que se llevó a cabo el 27 de junio del mismo año, otorgándole al novio el cargo visitador general de la Nueva España, con la tarea de garantizar la cristianización de los indios y su buen trato, ordenada por el rey español. Tarea que le ganó la animadversión de aquellos españoles que no cumplieron con el precepto y dio lugar a sospechar un acto criminal en su muerte, ocurrida a pocos meses de su nombramiento en circunstancias poco claras, incluso, algunos autores recientes afirman que Cortés conspiró para matarle.

Isabel nuevamente quedó viuda, pero no libre, su alta condición la convirtió en pieza clave en la configuración de las fuerzas del poder del país en ciernes, se le consideraba la heredera de Moctezuma, tanto por los indígenas que se refugiaban en este menguado residuo de autoridad tradicional, como por Cortés, que la utilizó para ejemplo de sometimiento y control de los vencidos y así, la llevó a vivir a su casa y la hizo su concubina

De esta relación, Isabel quedó embarazada, pero Cortés no estuvo dispuesto a reparar la honra tomada, por lo que la casó con Pedro Gallego de Andrada, un extremeño llegado a Veracruz con Pánfilo de Narváez, quien aceptó cargar con el paquete y con la herencia. Nació una niña, Leonor de Cortés Moctezuma, quien fue entregada por su padre, Hernán Cortés, a su primo Juan Altamirano, que cuidó de ella hasta su matrimonio.

Hacia 1529, nació en Tacuba un hijo varón de Isabel y Pedro, Juan Gallego Moctezuma. Un año después, Pedro Gallego murió de “muerte natural”, como se decía entonces, para descartar cualquier muerte violenta. Cortés no estaba en México, quizá por esto, en esta ocasión, no intervino en la selección del nuevo marido de Isabel: Juan Cano de Saavedra quien era natural de Cáceres en 1502, quien llegó a la Nueva España también con Pánfilo de Narváez, tomar el partido de Cortés y participar en la toma de Tenochtitlan y de otras provincias. Por sus servicios recibió una pequeña encomienda. El casamiento se realizó en la primavera de 1532, Isabel tenía alrededor de 30 años y es significativa su elección para marido de un español sobre un connatural sin presión alguna registrada.

No hay datos de Isabel a partir de este año, solo sabemos del nacimiento de cinco hijos con Juan Cano: Juan, Pedro, Gonzalo, Isabel y Catalina. En julio de 1550, Isabel murió de “muerte natural, por su testamento quedó constancia de su conversión al cristianismo, al menos de manera oficial, al declarar “En nombre de la Santissima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, tres personas e vn solo Dios verdadero que vive e reyna por siempre sin fin, amen. Y a honor y gloria y alabaca de Nuestra Señora la Virgen Maria a quien tengo por mi señora y abogada”.

Isabel al morir tenía cerca de 50 años, de los cuales, 20 correspondieron a su primera vida y 30 a la segunda, conservando estatus y riqueza; tal circunstancia la obligó a someterse a un proceso de aculturación, que al igual que millones de indígenas a lo largo del siglo XVI y aún después, lo vivieron y lo sufrieron, los más sucumbieron en el camino, algunos de ellos arrastrados involuntariamente a su muerte, otros optando por ella, despreciando la derrota y la subsecuente integración como única alternativa de vida; y otros, los menos, lo que sobrevivieron a la conquista, por su fuerza o por su suerte, sobrevivieron, así mismo, al tránsito histórico, dando paso al mestizaje constitutivo de nuestra idiosincrasia actual. Tecuichpo-Isabel se inscribe en esta última categoría, y como muchos más, requirió de un riguroso y doloroso proceso de adaptación para lograrlo. Un pasado detenido, y una nueva esperanza para el futuro… otra historia.

Martínez, José Luis, Hernán Cortés, 2a reimpresión, México, FCE, UNAM, 1009 pp., ils, grafs.

Pérez-Rocha, Emma, Privilegios en lucha: la información de doña Isabel Moctezuma, México, Instituto de Antropología e Historia, 1998, 289 pp.

Prescott, Williams H., Historia de la Conquista de México, México, Porrúa, 1985, CLIV-770 pp., mapas, ils, facs., (Sepan Cuantos).

miércoles, 3 de agosto de 2011

La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y Palabra de Clío, Asociación Civil de Historiadores Mexicanos. Invitan



La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y Palabra de Clío, Asociación Civil de Historiadores Mexicanos.
Invitan a la Presentación de los libros México: Una Democracia en construcción I y II 15 de Agosto del 2011, 17.00


Presentadores:

Dra. Virginia Ávila

Dr. Felipe Ávila

Mtro. Juan Carlos Dávila

Sede: Sala de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

miércoles, 27 de julio de 2011

Bartomeu Costa-Amic. El centenario de un "aventurero con un heroísmo secreto¨. (1911-2002)

Bartomeu Costa- Amic (A)

Exlibris de Costa- Amic (B)


Bartomeu Costa-Amic. El centenario de un “aventurero con un heroísmo secreto”.1 (1911-2002)

Conocí a Bartomeu Costa-Amic en el Orfeó Català de la Ciudad de México. No recuerdo haber tenido alguna conversación directa con él, mis recuerdo más frescos se remontan a cuando fue presidente del Orfeó y a los dos cursos de historia de México que organizó con el Profesor Horacio Espinosa Altamirano, y que me influyeron para continuar con la idea de que terminando mi carrera de administración haría la de historia. Hoy en agradecimiento quisiera dedicarle estas líneas para festejar los cien años de un hombre que cómo lo describió Fabienne Bradu, llevó una vida de trabajo y de esfuerzo con un heroísmo secreto.

Catalán de nacimiento, fue militante del Bloque Obrero y Campesino y del Partido Obrero de Unificación Marxista. (POUM) Llegó a México por primera vez en 1936, infiltrado en un equipo de béisbol, que tenía también como objetivo promover y obtener apoyo en favor de la República Española. Costa – Amic en particular tenía una misión, traía una carta de Andreu Nin 2 dirigida al presidente Lázaro Cárdenas, en donde se le solicitaba a éste autorización para darle asirlo a León Trotsky y a su esposa Natalia Sedova. 3 Cuenta Costa- Amic, que una vez que tuvo una breve entrevista con Lázaro Cárdenas dejó México y no volvería hasta 1940 con la oleada de exiliados españoles que llegó a nuestro país como consecuencia de la derrota de la segunda República Española en 1939.

Costa- Amic se desempeñó profesionalmente en el mundo editorial, participó en varios proyectos, siendo uno de los más importantes, la impresión de la colección “Biblioteca Catalana”.

La espuela que impulsó la colección fue –según explica el mismo Costa– la noticia de una quema de 18.000 libros, todas obras clásicas de la literatura catalana, que los gobernantes franquistas habían celebrado en Barcelona. Inmediatamente, Costa decidió movilizarse contra este renacimiento de la inquisición y pidió a la Biblioteca del Congreso de Washington cinco microfilms de los primeros monumentos de las letras catalanas. De esta forma conseguía luchar contra el poder franquista, recordar a los compatriotas sus raíces y, además, difundir la literatura catalana – y, con ella, Catalunya– por todas partes. 4

La Biblioteca Catalana publicó cincuenta títulos, que según afirma Albert Manet fue “el máximo de libros logrado por cualquier editorial en el exilio”. Ésta “[…] se convirtió en el espacio de publicación de los jóvenes valores que se estaban gestando y, sobre todo, ofreció la posibilidad a los catalanes de México de releer, en el extranjero, los clásicos de la literatura catalana.” 5 Contenía en si misma varias colecciones: clásicos catalanes, pequeñas antologías, antologías poéticas mínimas, los niños catalanes en México, nuestra lengua, entre otras que tenían el propósito de continuar con la cultura catalana y de preservar aún en el exilio su identidad.

Entre el año de 1948 y 1954 Costa- Amic estuvo viviendo en Guatemala donde trabajo en la editorial de la Secretaría de Educación de dicho país. Posteriormente regresaría a México donde se establecería definitivamente como editor e impresor y sería aquí donde obtendría el reconocimiento tanto de nuestro país como en Catalunya por su trabajo. La Generalitat de Catalunya le concedió el máximo honor, otorgándole la Cruz de Sant Jordi por promover la cultura catalana en el exilio.

Núria Galí Flores

México, D.F., 25 de Julio de 2011


[1] Tomado de una idea del artículo: Fabienne Bradu, “Bartomeu Costa – Amic”, Vuelta, México, No. 253, Diciembre de 1997, p.41.

[2] En ese momento, Andreu Nin era Consejero de Justicia del Gobierno Catalán Autónomo,

[3] Para ampliar esta información se recomienda leer el artículo de Fabienne Bradu y cómo se maneja otra versión sobre la entrada de Trotsky a nuestro país, qué es la más conocida, se recomienda dar una rápida leída al artículo de Olivia Gall en: Pablo Yankelevich, (Coor.) México, país refugio. La experiencia de los exilios en el siglo XX., Olivia Gall, “Un solo visado en el planeta para León Trotsky”, México, PyV / CONACULTA / INBA, 2002, pp. 63-89.

[4] Información tomada de: Teresa Férriz, “Bartomeu Costa-Amic, el editor catalán de México”, Cataluña desde los Trópicos. Las letras catalanas desde el exilio en México, UOC - UAB, Generalitat de Catalunya, Barcelona, http://lletra.uoc.edu/exili/esp/noms/bcostaamic/index.html, Julio 2011. También se puede consultar, Teresa Férriz Roure, La edición catalana en México, Zapopan Jalisco, El Colegio de Jalisco, 1998.

[5] Ibidem, p. s/n.


A. Fotografía tomada de: Memoria Gráfica de la Emigración Española a través de la revista Carta de España. http://memoriagrafica.xn--cartadeespaa-khb.es/index.php?album=2906&pg=3

B. Imagen tomada de: Cataluña desde los trópicos. Las letras catalanas del exilio México. http://lletra.uoc.edu/exili/esp/noms/bcostaamic/index.html