martes, 2 de julio de 2013

La escuela como lugar social en el Estado Nación moderno.

La escuela como lugar social en el Estado Nación moderno.
Ponencia presentada en el seminario Jan Patula Dobek 2013.­
“Redes sociales a través de la historia: académicas, familiares, empresariales e instituciones”
Mauricio Flamenco Bacilio
Palabra de Clío A.C.

Resumen:
La escuela ha sido uno de los espacios sociales más importantes para los Estados nacionales modernos. Antes de la conformación de estos Estados, la educación resultaba ser un privilegio para pocos. Pero desde los siglos XVIII y XIX con la conformación de Estados Nacionales modernos surgió la necesidad de ampliar el acceso a la educación. Por ello, la formación escolar considerada como un privilegio para pocos pasó a ser después un derecho y posteriormente una obligación; no solo para instruir a los niños y jóvenes en los conocimientos disciplinares, sino también para formar ciudadanos capaces de conocer y ejercer sus derechos, así como de realizar propuestas y plantear soluciones ante los problemas sociales.
            Por otro lado, las teorías de la educación y la enseñanza han enfatizado desde hace décadas el concepto de “redes sociales” para referirse al medio en el cual los estudiantes se encuentran inmersos. Las redes sociales de los alumnos conforman a la familia, la comunidad, los compañeros de clase, los compañeros de actividades extraclase, el trato con otros individuos de su misma edad, los profesores e incluso los contactos virtuales con gente de otras latitudes a través de Internet. Por ello este concepto tan en boga de las llamadas “redes sociales” cuenta con un antecedente importante en el ámbito de la investigación educativa. La relación entre esta teoría, junto con el antecedente de la escuela moderna y su desarrollo resultan un tema de atención.

La escuela en el Estado Nación Moderno:
Entre los siglos XVIII y XIX se comenzaron a consolidar los Estados Nacionales en el sentido en como los conocemos actualmente. La conformación de dichos Estados tuvo sus antecedentes en las ideas de la Ilustración en el siglo XVIII y en las revoluciones derivadas de tales conceptualizaciones entre los siglos XVIII y XIX, como la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, la Revolución Francesa, los procesos de Independencia en México y Latinoamérica, así como la conformación de las naciones italiana y alemana tras sus procesos de unificación en 1870 y 1871 respectivamente. Con la conformación de las naciones modernas, los gobiernos tuvieron también la necesidad de educar a la población. Estos cambios en las estructuras políticas llevaron a la desaparición del concepto entendido como AncienRégime(Antiguo Régimen), para posteriormente llegar a la conformación de nuevas instituciones políticas, económicas y sociales alrededor de las nacientes naciones en su sentido actual.
Uno de los primeros objetivos en la conformación de los Estados nacionales era el pugnar por un Estado laico. La separación entre Iglesia y Estado significó un paso importante para la conformación del Estado Moderno y eventualmente significaría el fin del control absoluto de la iglesia en los asuntos educativos. Esto también abriría el paso para crear una escuela alejada de los dogmas religiosos. Así la escuela en el Estado moderno tenía el propósito de impulsar el conocimiento científico. Del mismo modo, las ideas ilustradas propusieron una serie de libertades y derechos cuya existencia forma parte del corpus de garantías individuales presentes en las naciones actuales. La promoción de estos derechos se comenzó a realizar también en los recintos escolares y se ha mantenido hasta la actualidad. Asimismo, también hubo la necesidad de formar profesionistas en las nuevas naciones surgidas en aquellas décadas, entre ellas México.[1]
En el caso de México, la educación fue un aspecto importante a considerar dentro de los primeros gobiernos independientes. De nueva cuenta, las ideas ilustradas para la conformación de un Estado-Nación moderno significaron una influencia notable en la intención del naciente país por dejar atrás la condición de súbditos de la corona española para formar ciudadanos modernos, quienes fueran capaces de conocer y hacer valer sus derechos. Incluso en este periodo, los políticos mexicanos, ya fueran liberales o conservadores, coincidieron en la necesidad de instruir a la población, además de achacar los problemas del retraso educativo –y de otros ámbitos- al Antiguo Régimen representado en la administración virreinal:

El alfabeto, panacea de todos los males, parecía ser una cura infalible para la pobreza, la ignorancia, la incomunicación, la insalubridad, para nombrar unos pocos factores, que afligían a la población de aquel entonces. De una cosa estaban convencidos los gobernantes: que el atraso en la educación se debía a los propósitos españoles de mantener la ignorancia para continuar el dominio político.[2]

            Entonces la educación se convirtió en uno de los principales asuntos en la agenda del México independiente. En el México del siglo XIX gente con ideologías políticas muy distintas vio a la escuela y a la educación como medios para alcanzar el desarrollo. El líder conservador Lucas Alamán señalaba la necesidad de emular a los países industrializados a partir de la instrucción pública; pero también señalaba el rezago de las políticas educativas año tras año.[3] Lorenzo de Zavala hacía hincapié en el rezago educativo durante la época virreinal, mencionando además como tres quintas partes de la población se encontraban abandonados en el aspecto educativo, tal como si fueran animales. Para combatir ese problema Zavala pensó en el acceso a la educación para toda la población sin distinción de raza o condición económica.[4] Por otro lado, el líder del partido liberal, José María Luís Mora se manifestó en contra de la educación liderada por el clero, pues la consideraba totalmente ajena a las necesidades de una nación moderna. En la propuesta educativa de Mora se debían enseñar los conceptos de patria, derechos civiles y justicia; además de enseñar historia para transmitir a las nuevas generaciones los hechos más sobresalientes de la vida de los grandes hombres.[5] José María Luís Mora también propuso un sistema educativo donde se le diera prioridad a la investigación científica con la posibilidad de aceptar dudas y ampliar el conocimiento; porque a su parecer, la escuela tradicional imponía cierto dogmatismo.[6] Con este último ejemplo se puede evidenciar la influencia del pensamiento ilustrado en México en cuanto a las propuestas educativas se refiere.
La escuela como una parte de las redes sociales del individuo:
Desde el inicio de los estados nacionales en su concepción actual, el proceso de enseñanza aprendizaje ha dependido del contexto en el cual este se desarrolla. De los pensadores ilustrados se destaca a Rousseau quien propuso un entorno favorable para fomentar el desarrollo cognitivo.[7] En el siglo XXI esta condición también ha resultado ser una determinante para el buen funcionamiento de la escuela. Además de brindar al individuo la oportunidad de socializar con gente de su edad, con mismas aficiones o inquietudes, así como aplicar conocimientos a su vida cotidiana. Ciertamente desde el inicio de los Estados nacionales ha existido una concepción idealizada de la formación de los individuos a través de tres factores: el Estado, la escuela y la familia. En el siglo XIX el fomentar el amor a la patria fue uno de los objetivos dentro de la enseñanza de las ciencias morales. Más de un siglo después, el propósito de la educación impartida por el Estado ha sido el de la inclusión de todos los individuos sin distinción de origen socioeconómico, cultural o físico. Pero aún sigue presente la idea de la colaboración mutua entre el Estado, la escuela y la familia en el desarrollo del individuo. Si alguno de estos tres elementos falla, entonces el resultado de una educación de calidad no será siempre el esperado.
En ese caso, las redes sociales del individuo se vuelven importantes dentro de su desempeño escolar. De acuerdo con Jean Piaget, la cultura y el medio social donde se desempeñan los individuos puede acelerar o retrasar el proceso de desarrollo.[8] El aspecto socioeconómico también cuenta, pues los niños pertenecientes a clases más bajas suelen tener mayores dificultades de comunicación. Del mismo modo, los aspectos sociales y culturales se convierten en mecanismos de control. Así la escuela se convierte también un espacio conformado de reglas, planes y operaciones.[9] Este espacio se institucionaliza y se convierte en parte esencial del Estado Nación. Las reglas del Estado se reproducen en el ambiente escolar, pero las transformaciones sociales obligan al Estado a cambiar sus estructuras incluyendo las educativas. Si esto no se hace, entonces se cae en el problema del rezago de las políticas educativas y la población no puede ser instruida en la manera correcta. Por ello muchas veces lo enseñado en la escuela tiene poca o nula vinculación con el desenvolvimiento social requerido en el mercado laboral. También la primera educación recibida del individuo, es decir aquella proveniente de las familias también puede discrepar con la visión educativa del Estado.  
Corolario:
La escuela ha sido uno de los espacios sociales más relevantes en la construcción de los Estados nacionales modernos. En los siglos XX y XXI la educación dejó de ser algo exclusivo para minorías, para convertirse en un derecho o incluso en un deber para formar ciudadanos en las naciones actuales. Incluso este carácter elitista de la educación premoderna resulta difícil de imaginar para la mayoría de la población en nuestros días. Pero también el contexto sociocultural donde se desenvuelven los individuos determina el aspecto significativo de la enseñanza escolar o no. El Estado en su obligación por brindar educación debe estar atento a los cambios sociales y responder a las necesidades de la población, especialmente ahora ante un devenir constante y vertiginoso de las redes sociales (ya sean de contacto cotidiano, obligatorio, ocasional, esporádico o virtual). También se deduce el cambio constante en las estructuras sociales en el futuro, por ello el Estado y sus obligaciones en torno a la escuela deben de reestructurarse. 

Bibliografía:

BartolucciIncico, Jorge. El Colegio de Ciencias y Humanidades. Una experiencia de innovación universitaria.  México: ANUIES, 1983. 222 p.

Burckhardt, Jacob. Reflexiones sobre la Historia Universal. Prólogo de Alfonso Reyes. Trad. Wenceslao Roces. 2ª Ed. 4ª Reimp. México: Fondo de Cultura Económica, 1993. 331 p. (Popular, 24).

Braudel, Fernand. La Historia y las Ciencias Sociales. 5ª Ed. Madrid: Alianza, 1980. 222p. (Humanidades).

Buxarrais, María Rosa et. al. La educación moral en primaria y en secundaria. Una experiencia española. 1ª Ed. México: Secretaría de Educación Pública, 1997. 221 p. (Biblioteca para la actualización del maestro).

Cole, Michael. Scribner, Sylvia. Cultura y pensamiento. relación de los procesos cognoscitivos con la cultura. México: Limusa, 1997. 223p.

Durkheim, Émile. Educación y sociología.Introd. Paul Fauconnet. Trad. Daniel Jorro. 4ª Ed. México: Ediciones Coyoacán, 2001. 131p.

Eagan, Kieran. Mentes educadas. Cultura, instrumentos cognitivos y formas de comprensión. Trad. Genís Sánchez Barberán. Barcelona: Paidós, 2000. 400p. (Temas de educación Paidós, 50).

“En busca de un discurso integrador de la nación” (coord. e introd. Antonia Pi-Suñer Llorens), Historiografía Mexicana, vol. IV. Coord. Juan Ortega y Medina /Rosa Camelo. México: UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas, 2001, 588 p.

Frabboni, Franco. Pinto Minerva, Franca. Introducción a la pedagogía general. Trad. Rolando Julián Bompadre. 2ª Ed. México: Siglo XXI, 2006. 372p. (Educación).

Guttman, Amy. La Educación democrática. Una teoría política de la educación. Trad. Águeda Quiroga. Barcelona: Paidós, 2001. p. 13-68.

Merton, Robert K. Teoría y estructuras sociales. Trad. Florentino M. Torner y Rufina Borques. 2ª Ed. México: Fondo de Cultura Económica, 1980. 725p.

Salazar Sotelo, Julia. Narrar y aprender Historia. 1ª Ed. México: UNAM, Dirección General de Estudios de Posgrado, Programa de Posgrado en Historia, Universidad Pedagógica Nacional, 2006. 204 p. (Colección Posgrado).

Salomo, Gabriel (compilador). Cogniciones distribuidas. Consideraciones psicológicas y educativas. Buenos Aires: Amorrortu Editores, 1993. 329p.

Sistema de Bachillerato del Gobierno del Distrito Federal. Memoria. Origen de un proyecto educativo. México: Gobierno del Distrito Federal, Instituto de Educación Media Superior del Distrito Federal, Secretaría de Desarrollo social, 2006. 122p. ils.

Staples Anne. (Antología). Educar: Panacea del México independiente. 1ª Ed. México: Secretaría de Educación Pública, Dirección General de Publicaciones, Ediciones El Caballito, 1985. 159p. (Biblioteca Pedagógica).

------------ Recuento de una batalla inconclusa. La educación mexicana de Iturbide a Juárez. 1ª Ed. México: El Colegio de México, Centro de Estudios Históricos, 2005. 472p.




[1]Anne Staples. Recuento de una batalla inconclusa. La educación mexicana de Iturbide a Juárez. México, 2005. p. 16.
[2]Anne Staples. Educar: Panacea del México independiente. México, 1985. p. 9.
[3]Ibíd. pp. 23, 26.
[4]Ibíd. pp. 48, 53, 54.
[5]Ibíd. p. 73.
[6]Ibíd. p. 83.
[7]KieranEagan, Mentes educadas. Cultura, instrumentos cognitivos y formas de comprensión. Barcelona, 2000. p. 39.
[8]Michael Cole y Sylvia Scribner. Cultura y pensamiento. Relación de los procesos cognitivos con la cultura. México, 1977. p. 223.
[9]Michael Cole e YrjöEngeström. “Enfoque histórico-cultural de la cognición distribuida” en Gabriel Salomon. Cogniciones distribuidas. Consideraciones psicológicas y educativas. Buenos Aires, 1993. p. 40, 41. 

sábado, 13 de abril de 2013

XLV aniversario del Seminario de Relaciones Transpacíficas de la Facultad de Filosofía y Letras UNAM





XLV  aniversario del Seminario de Relaciones Transpacíficas
de la Facultad de Filosofía y Letras UNAM

Lothar Knauth y el surgimiento de nuevas perspectivas”


Miércoles 8 de mayo de 2013
Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC)

PROGRAMA:

10:00-10:30 Abraham Barandica                 
            Bienvenida y  sucinto recorrido por la producción del Seminario.

Mesa 1
10:30 -12:30 horas

Modera: Laura Vega                                    

Vera Valdés                          
Marisela Connelly                
Grabación de Reiko Kawata            
Martha Ortega                                 
Jorge Gómez Izquierdo        

12:05-12:30 Participación luego Receso

Mesa 2

12:30 -14 horas

Modera: Alfredo Romero                            

Víctor López Villafañe                    
Daniel Toledo                                  
Eugenio Anguiano               
Lothar Knauth                                 

13:50-14:00 Clausura y entrega de reconocimiento Coordinación de Posgrado en Historia 

martes, 2 de abril de 2013

Concurso de estímulos a la titulación 2013



CONCURSO DE ESTÍMULOS A LA TITULACIÓN 2013



México D. F., a 1 de marzo de 2013.


La Asociación Palabra de Clío tiene el honor de lanzar la convocatoria para el concurso de estímulos a la elaboración de tesis 2013, otorgados a fin de cumplir con uno de sus principales objetivos: fomentar la titulación de los estudiantes de licenciatura, maestría o doctorado en Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Para tal fin se ha creado un apoyo económico en FUNDACIÓN UNAM, con el propósito de premiar, mediante un concurso de selección, a diez proyectos de nivel licenciatura y cinco de posgrado. La cantidad otorgada por concepto de estímulo es de diez mil pesos, de los cuales cada premiado recibirá mil pesos por cada informe de avance, de acuerdo al calendario de trabajo propuesto por el mismo estudiante, el cual deberá tener como mínimo cinco meses y un año como máximo. No se aceptarán tesis terminadas. Palabra de Clío cuenta con un Consejo Consultivo formado por maestros que imparten las asesorías en Historia de la FFyL de la UNAM. Este consejo es el encargado de evaluar los trabajos de los aspirantes a becarios y su fallo es inapelable. En atención a la claridad y transparencia, toda la información que se genere a lo largo del proceso estará disponible en la siguiente página electrónica de la asociación: www.palabradeclio.com.mx.
BASES.
• Para ser candidato a los estímulos se requiere: Contar con la firma de aprobación del proyecto por parte del asesor de tesis y la fecha de su    autorización en 2013.
• Los interesados deberán enviar un resumen de su proyecto de tesis, tesina o informe académico en hoja carta, escrito en letra Times New Roman   de 12 puntos, a doble espacio, y con una extensión máxima de diez páginas, al buzón electrónico de la Asociación: www.palabradeclio.com.mx,   el  resumen debe contener los siguientes puntos:
1. Título
2. Elección y delimitación del tema
3. Justificación
4. Estado de la cuestión
5. Hipótesis
6. Objetivos
7. Metodología
8. Índice
9. Bibliografía básica
10. Calendario de trabajo en el que se contemplen las diversas etapas del proceso de investigación y documentación del proyecto.
• La parte superior de la primera hoja debe contener el nombre, teléfono y correo electrónico del participante, así como el enunciado de su    proyecto como tesis, tesina o informe académico.
• El plazo para entrega de los trabajos vencerá el viernes 31 de mayo de 2013. Es necesario contar con la confirmación vía correo electrónico para   que se considere recibido el trabajo.
• El fallo del consejo consultivo de la asociación se dará a conocer el lunes 17 de junio de 2013, por medio de su página. Cualquier situación  no prevista en esta convocatoria será resuelta por el Consejo Directivo de la Asociación.

sábado, 16 de marzo de 2013

Los historiadores marxistas británicos: un análisis introductorio.



Los historiadores marxistas británicos: un análisis introductorio.
Mauricio Flamenco Bacilio
Palabra de Clío A.C.

Presentación:
La historia económica ha sido una de las ramas de la historiografía con mayor independencia si se le compara con otras; como la historia del arte, la historia cultural, la historia social o la historia de la vida cotidiana. En muchos casos los libros de historia económica son escritos por economistas y no necesariamente por historiadores, además de estar llenos de datos estadísticos. Pero el libro de Harvey J. Kaye Los historiadores marxistas británicos, no es necesariamente un libro de historia económica, sino de revisión historiográfica a partir del enfoque teórico del marxismo, además de dedicar su revisión a la historia social haciendo a un lado la historia política. No obstante, llama la atención el hecho de ver este libro en la sección de libros de economía y ciencias sociales, pero no junto a los libros de historia cuando se le consulta en bibliotecas. Tal vez la inclusión del término marxista en el título de este libro llevó a su clasificación en el área de economía.

Sobre el autor:
Harvey J. Kaye es un historiador estadounidense quien además cuenta con estudios de sociología. Actualmente es director del Centro para Historia y Cambio Social en la universidad de Winsconsin en Green Bay. En el año 2006 recibió el premio de la Wisconsin Library Association por su obra Thomas Paine and the Promise of America. Otras obras suyas son Los historiadores marxistas británicos, editada por Cambridge en 1984 y ¿Por qué las clases dominantes temen a la historia? Y otras preguntas de 1997. Según el portal de la Universidad de Winsconsin, Harvey J. Kaye se encuentra escribiendo un libro sobre Franklin D. Roosevelt y la Segunda Guerra Mundial.

Sobre la lectura:
La obra en sí da un panorama general de las aportaciones historiográficas de cinco historiadores británicos del siglo XX (Maurice Dobb, Rodney Hilton, John Edward Christopher Hill, el recientemente fallecido Eric Hobsbawm y Edward Palmer Thompson). La contribución de estos historiadores es a partir de su búsqueda por realizar una historiografía capaz de ir más allá de lo estudiado en las universidades británicas hasta mediados del siglo XX; porque hasta ese entonces la enseñanza de la historia se limitaba a la historia de las instituciones y los acontecimientos políticos de manera cronológica. También entre sus intenciones con esta obra, Kaye menciona como estos historiadores estuvieron influenciados por las circunstancias históricas vividas, como la segunda guerra mundial, la guerra fría y las incursiones soviéticas en Europa del este. Estos acaecimientos influyeron en la ideología de estos historiadores quienes dejaron sus filiaciones partidistas o se mantuvieron firmes a ellas. Por ejemplo, Rodney Hilton, E. P. Thompson y Christopher Hill renunciaron a su militancia en el Partido Comunista británico, mientras Dobb y Hobsbawm siguieron en él.[1]   
            En otro orden de ideas, el término marxismo ha dado lugar a muchas interpretaciones. Muchos asocian este vocablo con la supeditación de la sociedad a partir de las relaciones económicas, mientras otros lo asocian con las teorías socialistas y comunistas y su puesta en práctica por naciones como la extinta Unión Soviética, lo cual sería reducir mucho este concepto sin tomar en cuenta la influencia del pensamiento filosófico en el marxismo, principalmente de la dialéctica. Incluso dentro de los propios historiadores estudiados por Kaye existen divergencias sobre el origen del pensamiento marxista en Inglaterra. Edward Palmer Thompson consideraba al propio Marx como el iniciador de la historiografía marxista en Gran Bretaña, considerando que Karl Marx pasó sus últimos años en Inglaterra y falleció en Londres en 1883.[2] Pero según Eric Hobsbawm, no había teoría marxista en Gran Bretaña hasta la formación del Partido Comunista de ese país.[3] En mi opinión, comparto la idea de un historiador posterior como Peter Burke al señalar que Marx no era marxista, así como Ranke tampoco fue Rankeano.[4] Pues un autor quien es considerado después como el iniciador de una corriente de pensamiento, tuvo en un principio la influencia de diferentes corrientes antes de tener a sus discípulos o seguidores. En este caso, el marxismo surgiría entre los individuos influenciados por el pensamiento de Karl Marx y sus interpretaciones, junto con algunos agregados o incluso divergencias. De acuerdo con Harvey Kaye, los historiadores analizados en su obra buscaron superar la concepción social de base-superestructura del marxismo clásico, así como evitar el reduccionismo de basar toda relación social a partir de cuestiones económicas.[5] 
            Pero más allá de las discrepancias de los propios historiadores adscritos a la corriente estudiada en este libro, ellos coincidieron en la búsqueda por rescatar del olvido a las clases populares o los grupos subalternos ajenos a las clases gobernantes. Otro punto concordante entre estos autores fue la de darle una mayor importancia a las clases populares dentro de sus escritos; porque de acuerdo a su propuesta historiográfica, los procesos históricos se han “hecho” con la participación las clases bajas, pero estas no han “escrito” discursos sobre sus vicisitudes a través del tiempo.[6] Asimismo, las ideas de estos historiadores fueron divulgadas a través de la revista Past & Present fundada en 1952. Esta revista sigue siendo una de las más importantes en la divulgación de avances en Historia social, además de estar abierta a las contribuciones de autores no necesariamente catalogados como marxistas.[7]   
Uno de los ejemplos más notables en los esfuerzos por historiar acerca de las clases populares está en la obra de Christopher Hill, quien fuera uno de los más destacados historiadores acerca del periodo revolucionario inglés del siglo XVII. En sus obras Hill enfatiza el aspecto social de los cambios suscitados en ese periodo, sin limitarlo únicamente a lo político o económico. Ciertamente, Hill considera a la guerra civil inglesa como una revolución burguesa apoyada por las clases populares, pero también la define como una revolución fallida en el sentido democrático, pues esta culmina con la restauración monárquica y sin una retribución notable a las masas tras la agitación política y social sucedida en Inglaterra entre 1640 y 1660.[8] Su obra también ha servido para reestructurar ideas sobre el proceso revolucionario ingles del siglo XVII; un ejemplo de ello ha sido el cambio conceptual sobre los puritanos y el puritanismo en general. Ahora estos conceptos no se entienden solamente en el sentido peyorativo de la palabra y no se le limita siquiera en el sentido religioso. El puritanismo se entiende desde la perspectiva de Hill como un cuerpo de opinión dentro y fuera de los círculos religiosos de la Inglaterra del siglo XVII.[9] Siguiendo con esta línea, E. P. Thompson y Eric Hobsbawm se empeñaron en escribir la historia de las clases campesinas y obreras tras la revolución industrial. También aquí es importante señalar la influencia de la escuela francesa a través de la revista Annales. Si bien los historiadores de la Nouvelle Histoire française son considerados ajenos a la teoría marxista, ellos también influyeron en cierta medida a los historiadores marxistas británicos. Pero también el marxismo llegó a influir en la escuela francesa incluyendo a Fernand Braudel, aunque fuera en sus últimas obras como lo señala Peter Burke.[10]
            Como se mencionó párrafos antes, las clases subalternas han sido participes de la historia, pero como éstas no tuvieron su versión escrita de los hechos históricos, solamente conocemos la interpretación de quienes los han estudiado. Esto es una limitante para la investigación histórica y en el caso de los historiadores marxistas (o quienes se autoproclaman así) surgiría el problema de la radicalización y generalización de ideas sobre el pueblo llano, las masas, los obreros, los campesinos y los sectores populares. Como ejemplo de ello está el sostener la existencia de una “cultura autónoma” y de resistencias permanentes de las clases bajas, así como considerar a la lucha de clases como la única opción para liberarse.[11] Ante esto Carlo Ginzburg, quien admite la influencia tanto del marxismo como de Annales en su obra,  se resigna a la imposibilidad de encontrar una historiografía surgida directamente desde las clases populares.[12] Esta crítica a las tendencias más radicales es necesaria para no caer en el maniqueísmo de los discursos oficialistas a los cuales se pretende refutar. Kaye también hace una crítica a sus autores analizados al historiar únicamente las rebeliones y oposiciones de las clases bajas con respecto a los grupos gobernantes; pero la historia social inglesa no se ha ocupado tanto en señalar las tendencias conservadoras y hasta reaccionarias de los sectores populares.[13] Por ejemplo, durante la guerra civil inglesa las regiones más alejadas y pobres se mantuvieron leales al rey y rechazaron al parlamento; incluso en los centros urbanos hubo quienes defendían el derecho divino del rey.
Corolario:
Ciertamente las contribuciones de los historiadores marxistas británicos han servido para ampliar los horizontes de la historiografía, como lo han hecho otras corrientes historiográficas contemporáneas. Con el afán de escribir una “historia desde abajo”, autores como Thompson, Hill o Hobsbawm han creado un discurso atractivo para ir más allá de la historia política. En cuanto a la enseñanza de la historia, la aportación historiográfica marxista británica se nos presenta como una opción, o como diría Kaye, una alternativa para acercarnos a la historia de los grupos alejados de la élite y con quienes los estudiantes parecen tener más empatía al verse a sí mismos como “el pueblo”. Eventualmente esto servirá para que el alumno asuma el concepto de consciencia de clase y tener una visión crítica de los procesos históricos y sus repercusiones en su presente. Asimismo, el estudio de los sectores populares también ha llevado al cambio conceptual sobre ciertas colectividades como se señaló en la obra de Christopher Hill. Esta corriente historiográfica también abre la posibilidad de ampliar la teoría del materialismo histórico sin reducirla solamente a la economía o datos estadísticos. La contribución de los historiadores analizados por Kaye se centra en el esfuerzo por hacer una historia social, no solo de los acontecimientos o de los “grandes hombres”, siendo así más incluyente al abarcar todos los estratos sociales. En el salón de clases esta teoría le servirá al alumno para verse a sí mismo como un ser histórico, junto con su entorno y grupos sociales en los cuales se encuentra inmerso.
Bibliografía básica:
Kaye, Harvey J. Los historiadores marxistas británicos: un análisis introductorio. Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1989. XVIII-240p. (Ciencias sociales, 11).

Bibliografía complementaria:
Burke, Peter. Formas de hacer historia. 1ª Ed. 1ª Reimp. Trad. José Luís Gil Arista. Madrid: Alianza, 1994. 313p.
---------- La Revolución historiográfica francesa. Trad. Alberto Luís Bixio. 2ª Reimp. Barcelona: Gedisa, 2006. 141p.




[1] Kaye, Harvey J. Los historiadores marxistas británicos: un análisis introductorio. Zaragoza. 1989. p.
[2] Ibíd. p. 9.
[3] Ibíd. p. 11.
[4] Peter Burke. Formas de hacer historia.  Madrid, 1994. p. 13.
[5] Kaye. Op. Cit. p. 201.
[6] Ibíd. p. 7.
[7] Ibíd. p. 15.
[8] Ibíd. p. 9, 99, 110, 111.
[9] Ibíd. p. 104-105.
[10] Peter Burke. La Revolución historiográfica francesa. Barcelona, 2006. p. 58.
[11] Kaye. Op. Cit. p. 207.
[12] Ibíd. p. 205.
[13] Ibíd. p.

lunes, 11 de marzo de 2013

Poemas Aribogoandaluces. Emilio García Gómez (traducción), Madrid, Espasa-Calpe, 1985.




Poemas Aribogoandaluces.  Emilio García Gómez (traducción), Madrid, Espasa-Calpe, 1985.

Mariel  Robles Valadez.

Si de amor hablamos, ¿por qué no reseñar un libro que encierra el hedonismo, la exquisitez y el placer por la naturaleza y la vida misma?  Pues bien, la editorial española Espasa-Calpe bajo su Colección Austral, editada a partir del año 1937, trae a su acervo el libro Poemas Arabigoandaluces. Dicha obra es una antología y traducción a cargo del especialista en temas del Medio Oriente; el madrileño Emilio García Gómez.

A lo largo del libro, podemos ver una afinada recopilación de fragmentos de poetas andaluces durante los siglos X al XIII. El libro está enmarcado bajo la conquista musulmana en la Península Ibérica, a pesar de esto, la lírica arabigoandaluza se muestra erudita y hedonista, expresando admiración y encanto por todo su entorno: por la naturaleza, la geografía de las rutas de arena marcadas por el desierto, la botánica, los estanques, los animales, la noche, los amores difíciles o apasionados (ya sean homosexuales y heterosexuales), los exquisitos protocolos del vino y la delicadeza de la comida árabe. En fin, son poemas descriptivos y metafóricos llenos de fuerza y sensibilidad que harán sentir a los lectores más exigentes.

Aquí un pequeño fragmento:

    Quisiera rajar mi corazón con un cuchillo, meterte
dentro y luego volver a cerrar mi pecho,

    para que estuvieras en él y no habitaras en otro,
hasta el día de la resurrección y del juicio final.

    Así vivirías en él mientras yo existiera y, a mi
muerte, morarías en las entretelas del corazón en la
tiniebla del sepulcro.
                                                         Ibn Hazm, de Córdoba (994-1063)


Por último, éste es un libro que vale la pena leerse tanto por su calidad estética y literaria como por su valor documental e histórico, pues desde su primera edición en el año de 1940 hasta la octava edición en 1985 ha constituido una fuente de inspiración para muchas corrientes literarias, entre las que se encuentra la denominada Generación del 27.


martes, 12 de febrero de 2013

Revistas catalanas del exilio mexicano. Una forma de aproximarse a la historia.



Núria Gali Flores.

Con la derrota de la segunda República española en 1939, más de veinte mil españoles llegaron a México, para algunos fue una morada temporal, pero para la gran mayoría sería definitiva. Los recién llegados estaban integrados por distintos grupos regionales, los catalanes era el más numeroso y se caracterizaron no sólo por la búsqueda de los medios para vivir, sino también por la defensa y la promoción de su idioma y su cultura, proscritos en la España franquista. La producción de libros y revistas en Francia, México y demás países donde se exiliaron ayudó a salvaguardar y promover la identidad nacional catalana, creando también y sin tener la intención un sistema literario de exilio.
El estudio de las revistas catalanas del exilio es primordial para conocer los pasos de dicha comunidad. Cómo dice el historiador Françoise Dosse, las revistas son “[…] un estado del sistema literario: el crudo, primario, reflejo, en agraz o tentativo, instintivo. Lo es todo (o preténdelo) respecto a un grupo a  una época;”[1] Y su estudio o consulta nos pueden ayudar a armar un sistema literario integrado por las ideas de una época, los autores, el entorno en el que estos vivían, sus obras, los grupos, los procesos editoriales y de impresión, las redes de distribución y circulación, el lectorado, los géneros, otros órganos de expresión, la promoción, los concursos literarios,  otras expresiones culturales producidas; entre otros muchos elementos.[2] Son un instrumento de estudio, de acercamiento y de comprensión, en este caso, del fenómeno catalán en el exilio.




Las revistas promotoras de la identidad nacional
La importancia de las publicaciones periódicas, también radica en la función que desempeñaron dentro de la comunidad catalana exiliada. Su creación, la participación de los autores en las distintas revistas, el escribir y expresarse en catalán, su distribución y la lectura de las mismas, así como la interacción de la comunidad con éstas, a través de las suscripciones, correspondencia y réplicas. Extendió las fronteras de Catalunya hacia México y en todos los países donde hubo presencia catalana, creó una dinámica dentro de la comunidad de intercambio de ideas y de promoción de la nación, aún fuera del territorio físico. Porque en ellas es común encontrar aquellos temas que alimentan el imaginario nacional, como son: la evocación de los paisajes de la patria, la exaltación del uso del idioma proscrito, la repetición de los episodios nacionales y la promoción del calendario cívico, el recuerdo de los héroes, de los poetas, de los pensadores y de los forjadores de la patria. También se fomentó la cultura catalana a través de las actividades  y festejos de la comunidad,  así como a través del ejercicio  literario, científico y artístico. Los temas de la guerra, la derrota y el exilio sirvieron para exaltar aún más la identidad nacional, tomando a la adversidad como aliciente para fortalecerla y arraigarla con mayor fuerza. En las revistas se ha quedado grabado el registro de los acontecimientos políticos del exilio y con ellos las manifestaciones de apoyo y desacuerdo. Fueron foros de discusión, de aprobación y de crítica; se expresaron las esperanzas hacia el futuro y las desilusiones ante los acontecimientos adversos para Catalunya. En definitiva fueron instrumentos de promoción nacional.
México fue el espacio físico donde los catalanes pudieron continuar su vida y el exilio el espacio espiritual donde se quedaron grabadas e impresas todas sus expresiones ideológicas, políticas, literarias y  culturales. Las revistas catalanas forman parte no de la historia de México ni de Catalunya, sino  de la historia del exilio.
Fuentes:
Fuente Hemerográfica.

D. Smith, Anthony, “Conmemorando a los muertos, inspirando a los vivos, Mapas, recuerdos y moralejas en la recreación de las identidades colectivas” en Revista Mexicana de Sociología, México, IIS-UNAM; enero-marzo 1998.
Fuentes Bibliográficas.
Anderson, Benedict, Comunidades Imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo, México, Fondo de Cultura Económica, 2005.
Curiel Defossé, Fernando, sigloveinte@lit.mx, Amplio tratado de perspectiva generacional., México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2008.
Dosse, François, La marcha de las Ideas. Historia de los intelectuales, historia intelectual., Valencia, Universitat de València, 2007.
Férriz Roure, Teresa, La edición catalana en México, Jalisco, Colegio de Jalisco, Generalitat de Catalunya y Orfeó Català de Mèxic, 1998.

D. Smith, Anthony, La Identidad nacional, Madrid, Trama Editores, 1997.

Tesis

Galí Flores, María de Núria, Revista dels Catalans d’Amèrica, Full Català, Quaderns de l’Exili y Lletres, cuatro revistas del exilio republicano catalán en México (1939-1948), México, División de Estudios de Posgrado en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México, 2013.



[1] Dosse, 2007, p.295.
[2] Curiel, 2008, pp. 48-49.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Entre mujeres te veas.

Palabra  de  Clío presenta   su  novedad  editorial: 
Entre mujeres  te  veas.



Este libro contiene el recuento que académicas feministas de México, Argentina, Venezuela y España han elaborado acerca de la lucha en sus respectivos países, ubicándola dentro de un proceso histórico en el que conviven factores sociológicos, económicos, laborales, educativos y culturales, tanto de hombres como de mujeres.