martes, 15 de octubre de 2019

Casa de Mascarones y la Facultad de Filosofía y Letras.


Casa de Mascarones y la Facultad de Filosofía y Letras.
Una breve relación histórica entre la Casa de Mascarones y su custodia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Filiberto Romo.[1]
Desde los inicios de Diacronías. Revista de divulgación histórica se han publicado gran cantidad de artículos, ensayos, reseñas de enorme interés y variados temas que se espera hayan sido de utilidad para todos los lectores interesados en la Historia.
En esta ocasión se retoma una de las primeras apariciones de la revista y en especial el texto de Filiberto Romo que lleva al lector a recordar que el inmueble conocido como la Casa de Mascarones albergó la Facultad de Filosofía y Letras, el autor inicia su artículo dando una muy interesante descripción del Valle de México partiendo de los ríos que existían y las sierras que lo delimitaban y continuando con la lectura se tiene que la construcción en cuestión date de entre los años 1766 – 1771. La fachada de la casona es descrita por Romo de una manera amena llena de detalles, al mismo tiempo, da oportunidad de conocer parte de la historia de la construcción del edificio relatando el origen del Condado del Valle de Orizaba cuyos descendientes fueron los encargados de la edificación del inmueble.

Así pues, es el IX Conde del valle de Orizaba, José Vivero Hurtado el encargado de iniciar la edificación desafortunadamente el conde falleció antes de verla terminada, posteriormente, habiendo sido finalizada la obra permaneció abandonada y es hasta inicios del siglo XIX que tiene diferentes propietarios y a mediados de la misma centuria albergó el primer centro de enseñanza conocido como Colegio de San Luis ya en 1871 fue ocupada por el Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe posteriormente, en 1885, se fundó el Liceo Franco-Mexicano y en 1893 fue sede del Colegio de Mascarones o Instituto Científico de México cuya plana docente estuvo constituida por maestros mexicanos, españoles y franceses.
En los albores del siglo XX el instituto fue clausurado por orden del Venustiano Carranza, se nacionalizó el inmueble instalándose la Escuela Nacional de Maestras hasta que, en 1921, fue ocupada por una escuela elemental. En líneas siguientes Romo aporta datos en los que es debido a la elaboración de la Ley Orgánica de la UNAM, en 1929, cuando la Casa de Mascarones pasa a ser custodiada por la universidad alojando, en primera instancia, a la Escuela Nacional de Música y en 1935 se le dio a la Facultad de Filosofía y Estudios Superiores la residencia en la edificación. La Facultad de Filosofía permaneció en la Casa de Mascarones hasta 1954 año en que se trasladó a Ciudad Universitaria, sin embargo, correspondió el turno a la Escuela de Ciencias Políticas y Sociales en 1957 la ENP 6 ocupó el edificio y en 1965 retornó la Facultad de Música hasta 1979.
Por último en 1994, la universidad retomó la dedicación de la investigación del edificio, convirtiéndolo en parte de la extensión universitaria de centros de cómputo. Llamado actualmente: Centro de Extensión en Cómputo y Telecomunicaciones “Mascarones”.
Así Filiberto Romo realizó un ameno texto que no dejó de lado la investigación razonada y profunda que caracterizan a los autores e investigadores que han colaborado en Diacronías. Revista de Divulgación Histórica.


[1] Palabra de Clío. Revista de Divulgación Histórica, Coord. José Luis Chong,  Palabra de Clío A.C.,  México, D.F., Año 1. Número 1, Otoño 2007, pp. 87-96.

sábado, 12 de octubre de 2019

Presentación del libro Guerra y Exilio

El domingo 29 de septiembre, se llevó a cabo en el Orfeó Catalá de México la presentación del libro Guerra y Exilio El final de la Guerra Civil Española y el principio del Exilio Republicano.


Participaron en el evento  la Dra. Montserrat Galí Boadella, la Dra. Olivia Domínguez Prieto la coordinadora Mtra. Núria Galí Flores y el historiador Marco Fabrizio Ramírez Padilla. Fue  una presentación muy emotiva en la que se  comentó parte del contenido  del  libro.

El libro consta de diez capítulos.

-La Guerra Civil española y el ascenso fascista 
Flor de María Balboa Reyna. 

-Las empresas fundadas en México con financiamiento de los organismos de ayuda republicanos durante el exilio español.
Leslie Mercado Revilla.

-El pueblo vasco y la senda del exilio.
Yabin Silva Estrada

- Ricardo Mestre y la Biblioteca Social Reconstruir.
Olivia Domínguez Prieto.

- El exilio en México desde la masonería española.
Yván Pozuelo Andrés.

-Las letras españolas femeninas en el exilio
Claudia Espino Becerril.

- Sembradores de libros.
Marco Fabrizio Ramírez Padilla.

-El exilio de los Jocs Florals (1939-1977)
Carles Bondia Rodríguez

-Los intelectuales exiliados, productores de ideas y delos medios para retransmitirlas . El caso del exilio literario catalán en México (19319-1981)
Núria Galí Flores.







lunes, 23 de septiembre de 2019

Los invitamos a la presentación del libro. Guerra y Exilio.


Los esperamos el domingo 29 de septiembre de 2019 en el Orfeó Catalá  de Méxic,  calle Marsella 45, colonia Juárez.

martes, 17 de septiembre de 2019

Asamblea anual 2019

El 31 de agosto se llevó a cabo en "La Nezia", la  asamblea anual de la  Asociación de Historiadores Mexicanos Palabra de Clío. La mesa directiva y los comités de la asociación rindieron sus  respectivos informes ante los  asociados.  Se otorgó el premio Palabra de Clío de  asiduidad y constancia   a Viridiana Olmos.  Después de la votación correspondiente  la nueva mesa directiva estará encabezada por Olivia Domínguez. Nuestras felicitaciones para  la nueva mesa y nuestro agradecimiento a la  anterior por el  gran trabajo que desempeñaron.






lunes, 15 de julio de 2019

El patrimonio histórico inmueble de la colonia Guerrero




El patrimonio histórico inmueble de la colonia Guerrero
   Eugenia Pintos Calette.[1]
Retomando el hilo de anteriores publicaciones y para seguir recordando la primera publicación de Palabra de Clío A.C., cuya labor es contribuir al conocimiento de la historia, se presenta una reseña del artículo escrito por Eugenia Pintos Calette que remonta al lector a una parte de la historia de los inmuebles ubicados en la colonia Guerrero de la actual Ciudad de México.
Así, Pintos Calette lleva su trabajo a la fundación de la citada colonia hace 133 años y que al paso del tiempo ha visto desaparecer gran cantidad de edificios en pro de la llamada “modernidad”. Sin embargo, en ella aún existen otras edificaciones que son el núcleo del texto escrito. La autora lleva a cabo una remembranza sobre la traza de México-Tenochtitlan y las cuatro parcialidades que la constituían que a su vez se dividían en barrios, ya durante la colonia el crecimiento urbano se desplazaron al norte de la traza original y es entonces que aparecen demarcaciones identificadas con la iglesia como fueron las de los Ángeles y Santa María. Así, aparecieron iglesias, conventos, colegios, hospitales, panteones y, no se puede dejar de lado, el primer espacio recreativo de la ciudad: la Alameda. Ya en los finales del siglo XIX y principios del XX el flujo de nuevos habitantes a la zona urbana tuvo su origen en la inestabilidad que se vivía en gran parte del territorio nacional.
Bajo esas circunstancias surgió la colonia Guerrero que rápidamente se volvió la más densamente poblada sobre todo por personas de bajos recursos económicos que en voz de Pintos Calette “…la colonia Guerrero se caracteriza por su origen proletario y sus construcciones sencillas y colectivas”.[2] La autora reconoce que la arquitectura de la colonia en cuestión se corresponde con las posibilidades económicas de sus habitantes y es así que al paso del tiempo algunas edificaciones se convirtieron en vecindades para las personas de más bajos recursos.
Así mismo, en la colonia Guerrero aún se pueden encontrar inmuebles de gran valor histórico como son: el templo de la Santa Veracruz (1759), el actual Museo de la Estampa, Hospital de Nuestra Señora de los Desamparados que alberga en la actualidad el museo Franz Mayer, los templos del Espíritu Santo y San Hipólito (1700), el Panteón y la Iglesia de San Fernando y un número considerable de construcciones de gran valor histórico.
A manera de colofón Pintos Calette hace un exhorto para unir voces en pro de la defensa del patrimonio cultural que constituyen las edificaciones realizadas en el pasado y que son testimonio vivo de la vida en la ahora Ciudad de México.


[1] Palabra de Clío. Revista de Divulgación Histórica, Coord. José Luis Chong,  Palabra de Clío A.C.,  México, D.F., Año 1. Número 1, Primavera 2007, pp. 50-60.
[2] Ib., p. 51.

domingo, 14 de julio de 2019

Primer editorial de Palabra de Clío. Revista de divulgación histórica


En esta ocasión la contribución de Palabra de Clío A.C. es para recordar los inicios de esta asociación preocupada y ocupada por hacer llegar  parte de la historia al público y así se presenta integro el primer editorial de Palabra de Clío. Revista de divulgación histórica.
 “...y mi voz se llenaba con el eco de otra voz...”, dice Carlos Pellicer en un poema; y eso es exactamente lo que pretendemos al iniciar aquí esta publicación: encontrarnos en el eco de otras voces. Esta revista de divulgación histórica se asume a sí misma como un instrumento de difusión de la Historia, el punto de contacto entre los historiadores y un público lector —no siempre especialista— cada vez más interesado en el conocimiento del pasado como instrumento para entender la realidad del presente. Será un espacio abierto y plural para la reflexión histórica, dentro de la cual, diría el clásico, nada humano es ajeno. Bienvenidas sean esas otras voces que vendrán a llenar la nuestra. Este primer número centrará su atención en la historia urbana. La Ciudad de México ha sido escenario, testigo y protagonista del devenir histórico de nuestro país y en ella se han tejido los procesos de desarrollo que han desembocado en nuestro presente; pero no podemos hablar de la ciudad sin habitantes, sin instituciones, sin fábricas, sin monumentos, barrios y colonias que le han dado rostro y movimiento. Así, una invitación de la Delegación Cuauhtémoc para presentar ponencias sobre la historia de las distintas colonias se convirtió en una oportunidad de estudiar, discutir y finalmente dar a conocer los procesos macro y microhistóricos que le dieron a esta ciudad el carácter que ahora exhibe. Complementan el volumen un ensayo de historia regional sobre Cacaxtla, una semblanza de los monumentos dedicados a Benito Juárez, un artículo por demás interesante sobre el desarrollo tecnológico de la máquina tortilladora y dos reseñas que, es nuestro deseo, serán de utilidad. Iniciemos, pues, este recorrido por la historia de la Ciudad de México; esperamos no viajar solos”.[1]


[1] Editorial, Palabra de Clío. Revista de divulgación histórica,  Coord. José Luis Chong,  Año 1, Número 1, Primavera 2007, México, D.F., p. 5.