lunes, 10 de junio de 2019

Un recorrido por las iglesias de la colonia Santa María la Ribera


RESEÑA.
 Un recorrido por las iglesias de la colonia Santa María la Ribera
Viridiana Olmos[1]


Se dice que recordar es volver a vivir y esto también se aplica a la lectura. Releer un artículo contenido en la primera publicación de Palabra de Clío A.C. y publicado hace doce años da idea de que el trabajo de historiar no se detiene. Así la calidad de la revista y sus colaboradores continúan creciendo.
En esta ocasión se decidió presentar la reseña del texto escrito por Viridiana Olmos pues ha sido colaboradora en Palabra de Clío A.C. desde su creación hasta la fecha. Entrando en el tema que trata la autora en su artículo, inicia con una ubicación espacial de la Colonia Santa María la Ribera y una breve descripción histórica de la misma que fue habitada, en sus inicios, por pequeños empresarios, profesionistas, e intelectuales y, al mismo tiempo, se le considera como el primer fraccionamiento de la ciudad. Para Olmos la colonia posee una verdadera atmosfera de barrio viejo en donde conviven comercios familiares con viejas casonas. Así pues, los primeros fraccionadores de la colonia en cuestión se comprometieron a edificar iglesia, mercado y escuela.
Bajo esas condiciones la construcción de las dos primeras iglesias data de 1906 y estuvieron a cargo de los Padres Josefinos estas fueron la Iglesia de la Sagrada Familia (estilo bizantino) y la Parroquia del Espíritu Santo una edificación más la constituye la conocida Capilla de María Reparadora (estilo gótico). La primera cayó un tanto en el olvido y en la década de 1960 fue objeto de una cuidadosa restauración y en su interior queda de relieve su órgano y sus  bellos murales. La fundación de la Capilla de María Reparadora estuvo a cargo de la orden religiosa María Reparadora bajo la visión de ser poseedoras de un espacio más amplio para llevar a cabo sus labores.
Olmos escribe que la colonia fue en declive y fue olvidada pero en la actualidad los vecinos y autoridades se han encargado de revalorar la historia del barrio y se recuperan edificios de gran valor arquitectónico. La historia también se vales de los barrios para escribirse.


[1] Palabra de Clío. Revista de Divulgación Histórica, Palabra de Clío A.C.,  México, D.F., Año 1. Número 1, Primavera 2007, pp. 83-88.

sábado, 8 de junio de 2019

Diacronías 21


EDITORIAL.
En esta ocasión se presenta el editorial de Diacronías 21[1] para hacer una invitación a su lectura cuyo contenido se encuentra en su totalidad presentado por la página electrónica de www.palabradeclio.com en formato PDF al que se puede acceder de manera gratuita ya que el objetivo es promover la cultura histórica en base a artículos de diferentes temas en la materia y que se espera sean de interés para todos los estudiosos de la historia.
Así pues, entrando en materia el primer artículo de la revista fue realizado por Claudia Espino que hace un recorrido sobre la masculinidad y su relación con los temas literarios del siglo XIX tomando como base de su investigación a autores como Manuel Payno e Ignacio Manuel Altamirano. Para Espino las  masculinidades pueden ser las que detentan el poder y las marginadas lo que la lleva a determinar que, de esta manera, unas son “hegemónica” y las segundas “subordinadas”.
A continuación, Mabel Alejandra Valle Muñoz realiza su investigación basándose en “el último emperador pagano…”, Flavio Claudio Juliano que se autonombró el salvador de las viejas creencias romanas y, en consecuencia, se convirtió promovió la tolerancia de las distintas religiones.
Olivia Domínguez Prieto traslada su estudio a la llamada “peste negra”, desde su aparición en Egipto durante el siglo IV y su expansión por Alejandría, Palestina hasta llegar a Europa y, para el año 580, arribó a las costas de Italia y de ahí a Francia y España. Después de esta década las epidemias disminuyeron su presencia territorial pero se hicieron más frecuentes, pues entre 608 y 750 tuvieron lugar nueve epidemias más. Ya en el año 1347 tiene lugar la llamada “Gran Peste Negra” originada en Asia y llegó a Europa a través de las rutas comerciales que transitaban tanto por tierra como por el mar Mediterráneo. Así pues, Domínguez pone en claro que la “peste” ha sido una de las epidemias más devastadoras en la historia de la humanidad.
José Francisco Vera Pizaña hace un estudio historiográfico sobre los avances en la tecnología militar y como estos llevaron al poder a los llamados Estados Modernos. La aparición de la teoría militar tiene su origen posterior a la Segunda Guerra Mundial y uno de los creadores fue Michael Roberts con su obra The Military Revolution (1560-1660) en ella expone la influencia de los avances militares en la consolidación de los estados absolutistas. Continuando con las obras escritas sobre el tema Vera Pizaña enfatiza el cómo los citados avances militares también tienen una gran influencia en la política, en la vida social. Asimismo, la utilización de la nueva artillería llevó a la arquitectura la necesidad de elaborar nuevas edificaciones capaces de contener los ataques y, en consecuencia, el poder de los ejércitos aumentó lo que dio origen a un aumento en los impuestos que crearon los estados absolutistas. La llamada “Revolución Militar” se constituye en una importante fuente de estudio de los ejércitos y su participación en la historia de la humanidad.
Ana Karen Luna Fierros realiza su trabajo basada en el siglo XVIII mexicano y la manera en como el arzobispado vio con desconfianza lo que se denominó “prácticas vanas” o “supersticiones” y es en este siglo que tanto la Corona como la Iglesia elaboran nuevas formas para legislar sobre estas actividades. Dos instituciones, en particular, se encargaron de juzgar los actos en contra de la fe: el Provisorato de Fe de Indios y Chinos y el Tribunal Santo Oficio; el primero juzgaba a los indios y el segundo se encargaba de los casos de los peninsulares y las castas. Líneas adelante, Luna Fierros realiza un aporte sobre la forma de ver la superstición de Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino. Al paso del tiempo, en el mismo siglo XVIII toda actividad considerada como hechicería o idolatría por parte de la Iglesia pasó a ser parte de las supersticiones cuyo origen era la ignorancia. Así, Luna Fierros abre un campo para el estudio del pensamiento mágico durante el siglo XVIII colonial.
Bajo el mismo siglo XVIII Mariam Saada y Daniela Márquez llevan a cabo un estudio de un juicio realizado por la Santa Inquisición en contra de la Iglesia católica representada, en este caso, por el padre Miguel Thorres por un texto supuestamente escrito en hebreo y como testigo en su contra estaba Diego Lloredo y Candia quien afirmaba que su conocimiento de la lengua y escritura hebrea le permitía emitir el juicio en contra del citado padre. En su defensa Miguel Thorres argumenta que dicho documento le fue entregado en confesión. Para reforzar su investigación Saada y Márquez presentan el documento en cuestión escrito en árabe y su traducción al español en la que no se encuentra blasfemia o preferencia religiosa y así concluyen que en el siglo XVIII era común confundir entre árabes, judíos o musulmanes.
Por su parte, Luisa Miranda García analiza la posición del periódico La opinión y su relación con lo nacional e internacional entre los años 1924-1940. Este diario se fundó en la Ciudad de Puebla en 1924 y en 1931 se une a la Prensa Asociada de carácter católico con lo que la publicación se declara “de ideología católica y pro-gobiernista”. En 1928 la publicación se mostró antiestadunidense por su ataque a Nicaragua pero durante la segunda Guerra Mundial apoyó la intervención de los Estados Unidos en el conflicto y a los aliados con excepción de la URSS pues el diario se declaraba anticomunista. En el terreno nacional, La Opinión, se declaraba a favor del gobierno y de la religión católica. Hoy en día el periódico sigue vigente en el estado de Puebla.
En el mismo siglo XX Lourdes Rubí Jiménez Cruz titula su artículo “Maestros y misiones culturales en la institucionalización de la enseñanza de las danzas populares en México en 1932” y parte de la premisa de que las misiones debían actuar, sobre todo, en las zonas rurales del país que habían sufrido el embate de la revolución. Ya en 1932 Narciso Bassols integro al plan a los profesores de educación física y artes populares y con ellos contribuir al desarrollo del folklore y de esta manera fomentar el desarrollo económico. Jiménez escribe que la principal actividad de las misiones fue la danza teniendo como objetivo su profesionalización. Por otra parte, los principales estados en los que centra su estudio son: Michoacán, Nuevo León y, en especial, Oaxaca. Las misiones culturas también persiguieron el crear una identidad nacional en la que se encontraran inmerso diferentes grupos sociales. Al paso del tiempo, Bassols renunció a su cargo y la promoción e investigación de la danza folklórica tuvo un descenso significativo pero en la actualidad se ha recuperado tanto la investigación como la práctica dancística.
En un estudio de género, Georgina Pompa Alcalá analiza la participación de en la diplomacia mexicana de la primer mujer mexicana embajadora en Colombia y Dinamarca. Para Pompa Alcalá, Palma Guillén se convirtió en la primera embajadora gracias a las políticas inclusivas del gobierno de Lázaro Cárdenas y es este presidente quien nombra a Palma Guillén, en 1935, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Colombia y, de esta manera se convirtió no solo en la primer embajadora mexicana sino de toda Latinoamérica. En 1936 es nombrada Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Dinamarca. Durante el gobierno de Manuel Ávila Camacho fue Ministro Consejero en Cuba y para 1950 laboró en la Agenda Cultural de México en Italia, asimismo, en la década de 1960 fue representante mexicana ante la UNESCO. Desgraciadamente, Palma Guillén perdió la vida en un trágico accidente en 1975 y así quedó escrita la historia de la primera mujer latinoamericana en ocupar puestos diplomáticos a los que solo podían acceder los hombres.
Jesús Cabrera es el autor del artículo “El carácter historicista de los topoi y los motivos literarios. Un análisis de Talpa de Juan Rulfo”. Los tópicos, para Cabrera, tiene varias características que van desde ser un lugar común en los que se trataba las cuestiones de justeza, lo correcto y sus contrarios, es decir, injusto equivocado, además, también comprenden la virtud y alabanza. Al ser lugares comunes, los tópicos se relacionan con las memorias individuales y colectivas lo que los convierte en un sujeto de historia. En lo que se refiere al cuento de Juan Rulfo: Talpa en que aparecen, según Cabrera, ideas de colectividad social que son ubicados en un espacio y tiempo determinado se constituyen en temas de estudios históricos, sin dejar de lado la objetividad de la investigación del arte escrito.
A finales de la década de 1980, el presidente Carlos Salinas de Gortari creó el Programa Nacional de Solidaridad que para ser promocionado se recurrió a la publicación de folletos en los que se buscaba la participación de la sociedad en una variada gama de actividades, es bajo este tema que Noé Daniel Sosa Santos titulando su texto “El papel de los folletos como promotores de la participación en el Programa Nacional de Solidaridad” para el autor, la publicación de los folletos contribuyó a disminuir la tensión entre la sociedad que no tenía la mas mínima confianza en el gobierno. Con el análisis de tres folletos publicados durante el gobierno de Salinas queda claro que cumplieron, en parte, su objetivo y la sociedad se integró al Programa Nacional de Solidaridad para mejorar los niveles de vida en la nación.
Marco Fabrizio Ramírez realiza una muy interesante reseña sobre la obra de  María Antonia Gutiérrez, El ama de casa o sea guía de la mujer bien educada y, sobre todo, dedica sus líneas al uso de las llamadas tarjetas de presentación que, según Gutiérrez, deben contener determinada información dependiendo del género, la profesión, el estado civil e incluso, si se poseía, el grado militar. También se podían usar para agradecer alguna acción e incluso dar el pésame por la pérdida de un ser querido. Las tarjetas de presentación son o fueron usadas en diferentes partes del mundo y en cada una las costumbres de utilizarlas eran distintas. Fabrizio Ramírez finaliza con una frase que invita a la reflexión: “Personalmente prefiero un exceso de educación que su completa ausencia” refiriéndose al buen uso de las tarjetas de presentación.
Queda hecha la invitación para acceder a www.palabradeclio.com y aprender disfrutando las diferentes lecturas que en ella se ofrecen


[1]  Revista número y publicada:  Año 12, número 21,  abril 2019 por Palabra de Clío, CDMX,  pp. 6-16.

martes, 4 de junio de 2019

Los líderes del Consejo Nacional de Huelga (CNH) a 50 años de distancia del movimiento estudiantil de 1968


RESEÑA.
Los líderes del Consejo Nacional de Huelga (CNH) a 50 años de distancia del movimiento estudiantil de 1968
Carla Ríos Meza[1]




Carla Ríos Meza inicia su texto reafirmando que el año 1968 es representado como el tiempo en que los estudiantes de todo el mundo se movilizaron cuestionando “…la cultura dominante, la familia, la educación tradicional y los modelos económicos predominantes.”[2] En México, el movimiento estudiantil dio inicio debido a la brutal represión por parte del estado a una serie de enfrentamientos entre alumnos de diferentes instituciones educativas. A partir de esas acciones la fuerza del gobierno se utilizó indiscriminadamente para sofocar cualquier manifestación en contra del estado.
Es así que en 1968 los jóvenes estudiantes se unen bajo un pliego petitorio  de seis puntos cuyas demandas, básicamente, eran políticas democráticas, la renuncia de los responsables de la represión que se ejerció durante los primeros días del movimiento que había conseguido un gran apoyo popular y, al mismo tiempo, se dieron diferentes formas de organización tanto disidente como política. Para Ríos Meza el movimiento estudiantil de 1968 fue un parteaguas por su forma de criticar un sistema de gobierno autoritario y de los modelos tanto políticos como ideológicos mundiales.
Ahora bien, ¿qué fue de los líderes estudiantiles que constituyeron el Consejo Nacional de Huelga (CNH) después de los hechos sucedidos el dos de octubre de 1968? Ríos escribe que algunos de ellos fueron encarcelados para después ser exiliados y otros partieron a realizar estudios becados tanto a Europa como a países de América Latina, unos más formaron parte del aparato gubernamental desde las diferentes cámaras hasta altos cargos en distintas dependencias estatales. Previamente algunos de los representantes del CNH habían pertenecido o formado parte en congresos estudiantiles, sociedades de alumnos e incluso se hallaban afiliados al Partido Comunista Mexicano (PCM) o a la Juventud Comunista.
La autora reflexiona, posteriormente, sobre el movimiento estudiantil y lo que ha acontecido cinco décadas después con algunos de los integrantes del CNH de quienes  hace una pequeña semblanza referente a las actividades políticas o sociales que realizaban previo al año 1968 y posterior al mismo. Para Ríos Meza los líderes del CNH tomaron diferentes caminos, así, unos se integraron a la política estatal y en la década de 1970 participaron en programas asistenciales elaborados por el estado para, posteriormente formar parte importante del PRI, otros fundaron partidos políticos para poder acceder a la democracia, realizaron actividades de lucha sindical y social. Asimismo, muchos de ellos dedicaron su esfuerzo a la formación, estructuración y consolidación de modernos modelos educativos bajo los cuales se crean los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Sistema Universidad Abierta (SUA).  Es así que el movimiento de 1968 sigue vigente y exige nuevas investigaciones que permitan acceder a las demandas de cambios y justicia social para todos los integrantes de la sociedad.



[1] Diacronías, Palabra de Clío A.C., CDMX,  año 12, número 20, enero 2019, pp. 135 – 147.
[2] Carla Ríos Meza,” Los líderes del Consejo Nacional de Huelga (CNH) a 50 años de distancia del movimiento estudiantil de 1968”, en Diacronías, Palabra de Clío A.C., CDMX,  año 12, número 20, enero 2019, pp. 135.



1968: ¿el clavo que cerró el ataúd de la izquierda?


RESEÑA.
1968: ¿el clavo que cerró el ataúd de la izquierda?  Raúl Domínguez Martínez.[1]



Para Raúl Domínguez el año 1968 estuvo marcado por una serie de eventos que tuvieron su origen en la Universidad de Nanterre en Francia, cuando los estudiantes ocuparon algunas instalaciones del plantel a este movimiento de protesta se unieron, tiempo después, los trabajadores del transporte, sindicatos y varias de las fábricas más importantes del país. Bajo esas circunstancias, los “rebeldes” se enfrentaron al orden público con piedras y “convirtieron sus universidades en trincheras”. Al mismo tiempo, 1968 se relaciona en la actualidad,  según el autor, “… rebeldía, insubordinación, movilización, etc.”. Y hoy en día, en Francia se dan movimientos sociales que, posiblemente, se alientan en el histórico “Mayo Francés”.
Así pues, el 68 se convierte en un año en el que las protestas y actos de rebeldía de la actualidad tienen como referente las acciones acontecidas en ese año. A la par de estas reflexiones, Raúl Domínguez dice que el año 1968 se constituyó en un tiempo de enorme influencia histórica, dinámico en el que grandes transformaciones tuvieron lugar en la sociedad, también fue el momento en el cual algunos valores y maneras de ver la vida fueron trastocados por medios y actitudes de inconformidad. En esa vorágine de acciones de protestas se incluyó a la Iglesia Católica que vio amenazada su jerarquía debido a la aparición de un texto elaborado por un sacerdote suizo titulada Declaración por la libertad de la Teología, que fue leída y aceptada por más de mil estudiosos de la teología en el mundo.
Bajo estas circunstancias, el principal actor subversivo fue la juventud cuyas características estuvieron constituidas por la espontaneidad, la no existencia de líderes formales y la no pertenencia a organizaciones políticas o sociales. Citando a Sartre que dice:

 Hay algo que ha surgido de ustedes que asombra, que trastorna, que reniega de todo lo que ha hecho de nuestra sociedad lo que ella es. Se trata de lo que yo llamaría la expansión del campo de lo posible. No renuncien a eso.[2]
 Domínguez reafirma el papel protagónico de la juventud en 1968 que motivó una serie de cambios sociales y, aún más, para Salvador Allende, dice el autor, el joven debe ser revolucionario y el no serlo es una contradicción biológica.
Por supuesto que la respuesta del sistema imperante no se hizo esperar y la represión violenta hizo su aparición. Sin embargo, el movimiento juvenil de 1968 no fue planeado y hoy deben seguir siendo estudiadas las causas, motivos y consecuencias del mismo, al mismo tiempo de los porqués este se dio de forma casi simultánea en distintas partes del mundo.
En México el movimiento de 1968 se identifica con el mundo juvenil en contra del autoritarismo, los estudiantes fueron los protagonistas, poseedores de un cierto nivel de estudios que les otorgaban la posibilidad de realizar un análisis crítico de las situaciones que se vivían en el país.
Para terminar su artículo Domínguez se apoya en Hermann Bellinghausen que dice en la actualidad “¿Ya somos aquello contra lo que luchamos a los veinte años?” y concluye que el año 1968 en México es una fecha que invita a realizar nuevos análisis por parte de la ciencias sociales y en especial de la historia ya que “… contiene muchos elementos por revelar”.


[1] Diacronías, Palabra de Clío A.C., CDMX,  año 12, número 20, enero 2019, pp. 121-134.
[2] Raúl Domínguez Martínez, “1968: ¿el clavo que cerró el ataúd de la izquierda? en Diacronías, Palabra de Clío A.C., CDMX,  año 12, número 20, enero 2019, pp. 121-134.


miércoles, 29 de mayo de 2019

Presentación del Diccionario de Abreviaturas Novohispanas Ak’ab ts’ib



El lunes 27 de mayo se llevó a cabo la presentación del Diccionario Digital de Abreviaturas Novohispanas  Ak’ab ts’ib , su coordinadora  la maestra María Elena Guerrero nos introdujo en la obra:

 "Después de una larga experiencia como docente, que abarca más de treinta años impartiendo la materia de Paleografía en diferentes instituciones y carreras, pude constatar que hay elementos de la escritura antigua que presentan un alto grado de complejidad para el investigador, los cuales no se han tratado a profundidad en los textos sobre paleografía existentes.1 Este proyecto pretende subsanar dicho vacío fundamental, pues hasta la actualidad no se había reunido un corpus que diera cuenta de la diversidad de estilos de grafías, abreviaturas, contracciones y fórmulas de cortesía convencionales más empleadas en el mundo iberoamericano del siglo XVI y aún del XIX. Como resultado de esta exhaustiva búsqueda se obtuvo una amplia gama de palabras reducidas, dado que los escribanos tenían la libertad de crear grafías y abreviaturas según consideraban oportunas, pues no existían reglas de formación como las que establece en la actualidad la Real Academia Española (RAE) pues todo era de manera usual y cotidiana, si acaso llegaron a utilizar formularios para su redacción.

El Diccionario digital de abreviaturas novohispanas Ak’ab ts’ib nació gracias al apoyo de UNAM/DGAPA/PAPIME (PE403OII). Está dirigido a aquellos que tienen un acercamiento a manuscritos y se interesan en la escritura antigua con caracteres latinos; a quienes no están familiarizados con sus grafías y abreviaturas, siendo estas una de las mayores dificultades a las que se enfrentan; también para los que se topan con palabras y ortografías inusuales, obstáculos que les dificultan la lectura y no pueden continuar con su labor de investigación. Este instrumento digital podrá ser consultado por el usuario desde cualquier equipo de cómputo, así resolverá sus dudas a distancia y accederá a las herramientas necesarias para enfrentarse a cualquier expediente del siglo XVI al XIX de habla hispana."

 El diccionario es una herramienta de gran utilidad para investigadores, historiadores, bibliófilos, libreros y cualquier persona interesada en paleografía. 
El diccionario se puede consultar de manera gratuita en:



Los Chinos de Ultramar

 Los chinos de ultramar: diásporas, sociabilidad e identidades.


Colección: El Pacífico un mar de Historia
Año: 2018
Páginas: 350




martes, 14 de mayo de 2019

Mujer y vendedora de pulque en la Ciudad de México durante los siglos XVII y XVIII Una semblanza.

RESEÑA.
Mujer y vendedora de pulque en la Ciudad de México durante los siglos XVII y XVIII
Una semblanza.

Luis Fernando Tolentino Parrilla. 1





En este artículo el autor hace un análisis de la forma en que el pulque constituyó una forma de sustento de algunas mujeres durante los siglos XVII y XVIII, partiendo como era definido el maguey por un sacerdote llamado Joseph de Acosta quien decía de la cactácea: “El árbol de las maravillas es el maguey […] que da agua y vino, aceite y vinagre, y miel […] y otras cien cosas”.2 Así pues el maguey era utilizado en su totalidad desde la elaboración de cuerdas hasta como material de construcción y, sin dejar de lado, la extracción del aguamiel que después de un proceso de fermentación se transforma en el pulque.

El pulque fue considerado como una bebida sagrada y su consumo estaba limitado a determinadas festividades religiosas y relacionadas con los diferentes ciclos agrícolas, también lo ingerían hombres y mujeres de edad avanzada y guerreros que regresaban de la guerra o iban a combate. Pese al consumo excesivo de esta bebida durante dichas actividades la embriaguez no era una actividad común y quien lo hacía de manera constante era castigado severamente pues esto era signo de “debilidad y pérdida del juicio”.
Ya durante la colonia el beber pulque fue desacralizado y su consumo, en algunos casos, se convirtió en excesivo aunque siguió siendo un elemento unificador pues se continuó utilizando en diferentes festejos como cosechas, matrimonios, nacimientos, etc. Así pues, la bebida al perder parte de su valor religioso y social se convirtió en objeto de comercio del que se encargarían los indígenas desde el siglo XVII. Las primeras regulaciones de la venta del pulque fueron emitidas en 1608 por el virrey Luis de Velasco en ellas se estipulaba que la venta de este producto debía estar a cargo de los indios; por cada cien comerciantes varones debería haber una anciana pobre que se dedicará al comercio de la bebida; se prohibió la venta y consumo durante los domingos la Cuaresma; el pago de la bebida debía ser en efectivo y no con prendas.

Con estas primeras medidas quedó claro que el comercio del pulque formó parte de una nueva base económica de los indígenas, posteriormente, se emitieron ordenanzas que limitaban la distancia de los productores y los sitios de consumo bajo el argumento de la pronta descomposición de la bebida también se aumentó a dos mujeres viejas o viudas la comercialización del producto. Las mujeres, en algunos casos, también se encargaban del transporte del producto hacía los lugares en que se permitía el comercio del pulque. Por otra parte, al ser un producto de consumo indígena el pulque se hallaba exento del pago de impuestos por lo que los encargados de vigilar su comercio establecieron un cobro por cada carga de la bebida que entraba a la ciudad y por supuesto que esta cantidad no era entregada a la Real Hacienda, sino que se quedaba en los bolsillos de los llamados alcaldes mayores.

Al paso del tiempo, se descubrió el cobro que ilegal que hacían los alcaldes y se hace oficial el cobro de un real por carga de pulque comercializado en la ciudad para que este ingreso fuera dirigido a la Real Audiencia. Posteriormente, el pulque fue manejado por los llamados asentistas quienes se comprometían a pagar una cuota anual por la producción, transporte y comercialización del pulque y aparece el llamado estanco del pulque. Pero los asentistas fueron objeto de desconfianza y el virrey Marqués de Mancera regula el asiento bajo las siguientes disposiciones: doce reales por carga ingresada, expedición libre del pulque sin necesidad de licencia para su venta, la venta de pulque adulterado era causa de graves castigos, renta anual de 45 mil pesos que se incrementaría de acuerdo a los beneficios logrados por el estanco ubicado en México, Puebla y Oaxaca, la bebida solo podía acceder a la ciudad por la garita de Guadalupe.
Pese a estas regulaciones el asentista se hace merecedor de los derechos de cobro por la entrada de la bebida y, además, se hace cargo de la compra, traslado y venta del pulque, asimismo, se encargó de fijar los precios de compra del producto a las mujeres, nombraba a los encargados de las pulquerías y decidía quien establecía una, también podía solicitar a la justicia que arrestara o cerrara un negocio que no contará con su aprobación personal y, en varios casos, se valieron de su nombramiento para desarrollar sus plantaciones productoras de pulque y la comercialización de su producto.
Ya en el siglo XVIII, los espacios dedicados a la pulquerías fueron reglamentados ya que eran vistos como centros de vicio en los que el crimen y la delincuencia habían sentado sus reales, es decir, se había perdido todo el recato y buenas costumbres en ellas. Bajo estos argumentos se estableció que la dimensión de una pulquería no debía exceder determinada área y estar comunicada al exterior de la calle, no debían tener lugares para sentarse para obligar al pronto tránsito de los consumidores.
No hay que dejar de lado que bajo todas las regulaciones que se habían hecho a la producción, traslado y comercialización del pulque las mujeres encargadas de ello habían sufrido un serio golpe a su economía y solo algunas mantenían su negocio a flote y otras decidieron vendes o ser arrendataria de alguna pulquería, unas más optaron por mezclar la venta de la bebida con comida en las plazas públicas, pero el gobierno virreinal estipuló que la venta de comida en las inmediaciones de las pulquerías sería castigada con severidad. Por otra parte, la venta y el consumo de pulque fueron limitados a cierta cantidad por expendedora o persona. Bajo estas circunstancias algunas mujeres se dedicaron a la venta de almuerzos en los que se incluía el consumo del pulque con el temor de ser sancionadas por infringir el reglamento que limitaba su comercio pulquero.

A manera de conclusión Luis Fernando Tolentino dice:

A pesar de las normas y ordenanzas que prohibían su venta o restricciones, las mujeres, esencialmente, encontraron formas para seguir vendiendo dicho producto. Ya sea de manera clandestina -vendiendo pulque en accesorias-o con las formas que fijaron asentistas, hacendados y la Corona: siendo empleadas, arrendatarias junto con sus esposos o tramitando licencias, el el pulque fue su principal aporte económico para sus familias.3 

1 Diacronías, Palabra de Clío A.C., CDMX, año 12, número 20, enero 2019, pp. 37-55.
 2 Joseph Acosta, de, Historia Natural y moral de las Indias, México, 1962, pp. 182.
3 Luis Fernando Tolentino, “Mujer y vendedora de pulque en la Ciudad de México durante los siglos XVII y XVIII. Una semblanza”, en Diacronías, Palabra de Clío A.C., CDMX, año 12, número 20, enero 2019, pp. 51.

miércoles, 17 de abril de 2019

Entidades Sagradas del Universo Maya

Palabra de Clío tiene el gusto de invitar a la presentación del  libro: Entidades Sagradas del Universo Maya, los esperamos el sábado 27 de abril  a las 13:00 horas en el Museo del Templo Mayor.